El arroz peruano cruzó por primera vez hacia el mercado estadounidense. Un cargamento de 19,5 toneladas de arroz pilado, producido en el distrito de Corrales, en Tumbes, fue enviado a Estados Unidos, en una operación que abre nuevas posibilidades comerciales para los productores nacionales.
El embarque contó con el acompañamiento técnico y fitosanitario del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA), organismo adscrito al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI). La operación busca ampliar los destinos de la producción arrocera peruana, que enfrenta dificultades cuando la concentración de las cosechas presiona los precios en el mercado interno.
Arroz: de Tumbes a Nueva Jersey
El primer envío está compuesto por 1.720 sacos de arroz añejo procesado en una planta empacadora autorizada por el SENASA. Según el MIDAGRI, el producto cumplió los requisitos de calidad e inocuidad exigidos para ingresar al mercado estadounidense.
La operación involucra a productores de Tumbes y a la empresa privada, con el respaldo técnico de las autoridades sanitarias y la participación de la Asociación de Exportadores (ADEX) en la articulación logística.
El traslado se realizó a través del puerto de Bolívar, en Ecuador, una ruta que permitió organizar el envío hacia su destino final en el estado de Nueva Jersey.
Un mercado para más de 74.000 familias
La apertura de este destino comercial adquiere relevancia por el peso del arroz en la agricultura peruana. Según cifras difundidas por el MIDAGRI, el cultivo ocupa más de 430.000 hectáreas al año y alcanza una producción aproximada de 3,7 millones de toneladas.
La actividad involucra a más de 74.000 familias arroceras, muchas de las cuales afrontan dificultades para obtener mejores precios cuando la cosecha se concentra y aumenta la oferta disponible en el mercado nacional.
En ese escenario, acceder a compradores internacionales puede ofrecer una alternativa para diversificar las ventas y reducir la dependencia de la demanda interna. Sin embargo, el impacto dependerá de que los productores puedan sostener la calidad requerida, los costos logísticos y las condiciones comerciales necesarias para mantener las exportaciones.
El respaldo sanitario para ingresar a EE. UU.
El SENASA brindó asistencia técnica y certificación fitosanitaria para acreditar el cumplimiento de los requisitos de ingreso. Uno de los factores destacados por el sector es la condición sanitaria oficial del Perú como país libre del gorgojo Khapra (Trogoderma granarium), una plaga que representa un riesgo para los productos almacenados.
Cumplir con las exigencias fitosanitarias es fundamental para acceder a mercados con controles rigurosos y mantener las condiciones necesarias para futuras operaciones comerciales.
La exportación también pone de relieve la importancia de coordinar la producción, el procesamiento y la logística para que el arroz nacional pueda competir fuera del país.
¿Qué viene para el arroz peruano?
El primer embarque hacia Estados Unidos representa una oportunidad para explorar nuevos compradores y ampliar la presencia del arroz peruano en el comercio internacional. Para los productores, el reto será convertir esta operación inicial en una alternativa comercial sostenida.
El MIDAGRI y el SENASA destacan que la articulación entre agricultores, empresas exportadoras y autoridades sanitarias puede facilitar el ingreso a nuevos mercados. La continuidad de estas operaciones dependerá de la demanda, la competitividad de los precios y la capacidad de cumplir los estándares exigidos por los compradores internacionales.