La Reserva Nacional de Paracas fue escenario de una reunión entre el ministro del Ambiente, Vladimiro Huaroc Portocarrero, y organizaciones de pescadores artesanales de la zona. Durante el encuentro, el titular del sector ratificó que la protección de las áreas naturales protegidas (ANP) constituye una prioridad del Gobierno y planteó fortalecer el diálogo con las comunidades que dependen de estos ecosistemas.
La jornada también permitió revisar los avances de la cooperación financiera alemana para la conservación del patrimonio natural peruano. A través de la iniciativa Patrimonio Natural del Perú, se contempla una inversión de 22 millones de euros para una segunda fase de trabajo orientada a fortalecer la gestión de las áreas naturales protegidas andinas y marino-costeras.
Diálogo con los pescadores artesanales
En la reunión participaron representantes de las asociaciones Guerreros de Paracas, Proyecto 2000 y pescadores artesanales a cordel de la reserva. El objetivo fue fortalecer la coordinación entre el Estado y las organizaciones locales, así como generar consensos sobre la conservación de los ecosistemas marino-costeros y el aprovechamiento sostenible de sus recursos.
Huaroc recordó que, al inicio de su gestión, asumió el compromiso de impulsar una mesa de diálogo con los pescadores artesanales. Según indicó, este espacio busca compatibilizar la protección ambiental con el desarrollo de las actividades económicas que sostienen a las familias de la zona.
El ministro sostuvo que la participación de los pescadores es fundamental para fortalecer la conservación de la reserva y promover un manejo sostenible de sus recursos naturales.
El Niño Costero y los riesgos ambientales
El proceso de diálogo se desarrolla en el marco del Grupo de Trabajo instalado el 4 de septiembre de 2026, cuyo propósito es atender las demandas de los pescadores artesanales frente a los efectos del Fenómeno El Niño Costero.
Este espacio cuenta con un plan de trabajo de tres meses y cuatro ejes prioritarios: preparación frente al fenómeno climático y aprovechamiento de los recursos; articulación entre el sector público, privado y la sociedad civil; acciones ante el riesgo de mortandad de fauna marina; y otras actividades vinculadas con la gestión de la reserva.
De acuerdo con el Minam, hasta el momento se han realizado cuatro reuniones para avanzar en los compromisos establecidos y reforzar la preparación y respuesta ante posibles riesgos ambientales.
En el proceso participan representantes de gobiernos locales y regionales, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), el Senamhi, el Senasa y el Ministerio de Economía y Finanzas, entre otras instituciones.
Cooperación alemana para conservar Paracas
Como parte de su agenda en Ica, el ministro encabezó una visita de una misión del Banco Alemán de Desarrollo (KfW) a la Reserva Nacional de Paracas. Durante la jornada se presentaron los avances en el diseño de la segunda fase de la iniciativa Patrimonio Natural del Perú, que contempla una inversión de 22 millones de euros.
Los recursos estarán destinados a fortalecer la gestión de las áreas naturales protegidas andinas y marino-costeras, con énfasis en las labores de vigilancia y control, además de los mecanismos de participación de las comunidades y los actores locales.
También se viene trabajando en una tercera fase del apoyo presupuestario. Al respecto, el presidente ejecutivo del Sernanp, José Carlos Nieto Navarrete, destacó la importancia de que la conservación se traduzca en oportunidades para las poblaciones que viven alrededor de estos espacios naturales.
El funcionario señaló que la protección de la reserva debe permitir que los pescadores continúen con sus actividades, las familias mantengan sus ingresos y los emprendedores encuentren nuevas oportunidades económicas.
Conservación y desarrollo local
La misión alemana también permitió destacar el papel de las comunidades en la protección del patrimonio natural. Andreas Weitzel, gerente de portafolio de biodiversidad y bosques de KfW para el Perú, reconoció el trabajo de los pobladores que participan diariamente en el cuidado de estos ecosistemas.
La cooperación financiera internacional busca dar continuidad a las acciones de conservación y fortalecer las capacidades de gestión de las áreas naturales protegidas.
En Paracas, el desafío pasa por mantener el equilibrio entre la protección de la biodiversidad marina y las actividades económicas de las comunidades locales. El diálogo entre las autoridades y los pescadores, junto con las medidas de vigilancia y preparación frente a los riesgos climáticos, será parte de ese proceso.