Hay personas incapaces de quedarse con la duda. Guadalupe Farfán es una de ellas. Entre sus amigos suele ser quien pregunta si lo que acaba de decirse está realmente bien, quien busca entender qué hay detrás de una situación antes de dejarla pasar. Quizá por eso Olga, su personaje en Funados, le resulta tan cercana. La obra la lleva a un territorio distinto, donde la curiosidad se convierte también en una forma de enfrentarse a los demás y a uno mismo. Olga aparece cuando todo empieza a salirse de control: pregunta, indaga y se atreve a mirar aquello que otros prefieren dejar pasar. “Creo que sí podría decir que me parezco un poco en ese aspecto de ‘oye, esto está bien, esto está mal’”, cuenta Farfán a Ellos&Ellas.
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