La seguridad de los vuelos turísticos volvería a estar bajo una vigilancia reforzada. La diputada por Ica, Verónica Yonz Núñez, presentó el Proyecto de Ley N.° 00037-2026-2031-CD, que plantea fortalecer el control y la supervisión de las operaciones de vuelos turísticos en el país.
La propuesta busca modificar la Ley N.° 27261, Ley de Aeronáutica Civil del Perú, para incorporar un sistema de vigilancia permanente que permita identificar riesgos antes de que puedan comprometer la seguridad de pasajeros y tripulantes.
Verónica Yonz: una fiscalización basada en el nivel de riesgo
El proyecto plantea que la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) organice sus labores de supervisión tomando en cuenta el nivel de riesgo de cada operador.
Para determinarlo, la autoridad deberá considerar factores como las características de las operaciones, el estado de aeronavegabilidad de las aeronaves, los resultados de inspecciones anteriores y los antecedentes de accidentes e incidentes.
La iniciativa propone que la fiscalización no se limite a la autorización inicial de una empresa, sino que continúe durante sus operaciones.
Para Yonz, una vigilancia permanente permitiría detectar oportunamente deficiencias y adoptar medidas antes de que estas puedan poner en peligro a quienes utilizan estos servicios.
Mantenimiento y personal, bajo revisión
Entre los controles mínimos planteados figura la verificación del mantenimiento y aeronavegabilidad de las aeronaves, además de la revisión de las licencias, habilitaciones y certificaciones médicas del personal aeronáutico.
También se contempla verificar la capacitación de pilotos y demás trabajadores vinculados con las operaciones aéreas.
La propuesta incorpora además auditorías e inspecciones técnicas y operacionales, incluyendo inspecciones inopinadas, con el objetivo de comprobar que las empresas mantengan las condiciones de seguridad exigidas.
El planteamiento busca que la intensidad de la fiscalización sea proporcional a la exposición al riesgo y permita a la autoridad concentrar sus recursos en las operaciones que requieran una vigilancia más estricta.
Nazca y Palpa, entre los destinos bajo atención
La propuesta adquiere particular relevancia para regiones donde el turismo depende en buena medida de la conectividad aérea especializada.
Entre ellas figura Ica, donde se encuentran las Líneas y Geoglifos de Nazca y Palpa, destinos turísticos que reciben visitantes nacionales y extranjeros y cuya actividad está vinculada a operaciones de transporte aéreo turístico.
La exposición de motivos también recoge como antecedente los accidentes e incidentes registrados recientemente en este tipo de operaciones, incluidos los ocurridos en la provincia de Nazca en agosto de 2026.
El proyecto precisa, sin embargo, que su finalidad es preventiva y normativa y que no busca atribuir responsabilidades respecto de hechos que todavía se encuentran bajo investigación técnica.
Del control reactivo a la prevención
Yonz sostuvo que la seguridad aérea requiere una política de prevención permanente y no únicamente controles asociados al momento en que una empresa obtiene autorización para operar.
En esa línea, su propuesta busca establecer un mandato legal más claro para que la DGAC pueda focalizar sus recursos de acuerdo con los riesgos identificados y elevar la intensidad de la supervisión cuando sea necesario.
El objetivo final es reforzar la protección de pasajeros y tripulantes y, al mismo tiempo, contribuir a recuperar y fortalecer la confianza en los destinos turísticos que dependen de la aviación especializada.