Un mes después de los devastadores terremotos que sacudieron la costa centro-norte de Venezuela, la crisis humanitaria en Venezuela tras los terremotos continúa afectando gravemente a miles de niños, niñas y adolescentes. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) advirtió que el desplazamiento de familias, la destrucción de infraestructura y la interrupción de servicios básicos mantienen a la población infantil expuesta a riesgos sanitarios, psicológicos y sociales.
UNICEF informó que cerca de 23 100 personas permanecen en campamentos temporales instalados en los estados de La Guaira, Miranda, Aragua y el Distrito Capital, mientras continúan las labores de asistencia y recuperación tras el desastre.
Casi 470 mil personas necesitan asistencia humanitaria
UNICEF trabaja actualmente para atender a aproximadamente 470 000 personas, entre ellas 169 000 niños y niñas, mediante programas de salud, nutrición, agua potable, saneamiento, higiene, protección infantil, educación y protección social.
El representante de UNICEF en Venezuela, Manuel Rodríguez Pumarol, señaló que los efectos del desastre van mucho más allá de los daños materiales.
"Más allá del daño visible, el miedo, la incertidumbre y las alteraciones causadas por el desplazamiento pueden tener impactos duraderos en el bienestar de la niñez", afirmó.
El funcionario subrayó que mantener el acceso a agua segura, atención médica, educación y protección será determinante para evitar que la emergencia tenga consecuencias permanentes sobre el desarrollo de la infancia.
Más de 5 390 fallecidos y miles de viviendas afectadas
Los dos terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, dejaron un saldo superior a 5 390 personas fallecidas, más de 16 700 heridos y alrededor de 1 400 réplicas, que continúan dificultando las labores de reconstrucción.
Las evaluaciones oficiales indican que 856 edificaciones resultaron dañadas, de las cuales 190 colapsaron completamente.
Entre las infraestructuras afectadas figuran hospitales, centros de salud y cientos de escuelas, lo que limita el acceso de miles de niños a servicios esenciales y prolonga la interrupción de sus actividades educativas.
La niñez enfrenta mayores riesgos de violencia y afectación emocional
La crisis humanitaria en Venezuela tras los terremotos también ha incrementado los riesgos de protección infantil.
UNICEF alertó que los menores desplazados tienen mayor probabilidad de sufrir ansiedad, estrés postraumático, violencia, negligencia, explotación o separación familiar.
Las condiciones de hacinamiento en los refugios temporales, sumadas a la incertidumbre generada por las constantes réplicas, incrementan la vulnerabilidad de los niños y adolescentes, especialmente de quienes presentan alguna discapacidad o viven en condiciones de pobreza extrema.
UNICEF amplía la asistencia en las zonas afectadas
En coordinación con el Gobierno venezolano, el sistema de las Naciones Unidas y diversas organizaciones humanitarias, UNICEF continúa desplegando ayuda de emergencia.
Hasta la fecha, la organización ha distribuido más de 82 toneladas métricas de suministros, entre ellos medicamentos, kits médicos, equipos para purificación y almacenamiento de agua, materiales educativos y recursos para el desarrollo infantil.
Entre las principales acciones ejecutadas destacan:
- Distribución diaria de 80 000 litros de agua potable en campamentos temporales de La Guaira, beneficiando a más de 8 900 personas.
- Entrega de insumos de higiene para aproximadamente 29 000 personas.
- Atención médica primaria y campañas de vacunación para más de 21 000 personas, incluyendo niños y mujeres embarazadas.
- Abastecimiento de medicamentos esenciales a 198 establecimientos de salud, con capacidad para atender a unas 49 000 personas.
- Servicios de nutrición para más de 5 000 personas, incluyendo evaluación de desnutrición, suplementación con micronutrientes y promoción de la lactancia materna.
- Instalación de espacios seguros para la infancia, donde más de 4 000 niños, niñas y adolescentes han recibido apoyo psicosocial, actividades recreativas y servicios especializados de protección.
Reconstrucción y recuperación requieren mayor financiamiento
UNICEF también participa en las Evaluaciones de Necesidades Post-Desastre para identificar los daños en sectores como agua y saneamiento, salud, nutrición y educación, con el objetivo de acelerar la recuperación de los servicios sociales básicos.
Sin embargo, la organización advirtió que la respuesta humanitaria enfrenta un importante desafío financiero.
Para atender las necesidades de la población durante los próximos meses se requieren 65,7 millones de dólares, recursos que permitirán sostener las operaciones de emergencia y apoyar la recuperación de las comunidades afectadas.
UNICEF solicita apoyo internacional
La agencia de Naciones Unidas hizo un llamado a gobiernos, donantes y ciudadanos para mantener el respaldo a la población afectada, especialmente a la infancia.
"Las próximas semanas serán críticas y un apoyo sostenido puede ayudar a evitar que la emergencia de hoy se convierta en una crisis a largo plazo para la niñez", sostuvo Manuel Rodríguez Pumarol.
En Perú, UNICEF recordó que las personas interesadas en colaborar con la respuesta humanitaria pueden realizar donaciones a través de su página web, Yape, Plin y sus equipos autorizados de captación.