Elon Musk está más cerca que nunca de alcanzar un hito sin precedentes en la historia económica mundial: convertirse en la primera persona con una fortuna superior al billón de dólares. El salto se produce gracias a la salida a bolsa de SpaceX, la compañía aeroespacial que fundó en 2002 y que debutó en el Nasdaq con una valoración récord de 1,77 billones de dólares.
La empresa fijó en 135 dólares el precio de cada una de las 555,6 millones de acciones ofrecidas al mercado. La operación permitirá recaudar inicialmente 75.000 millones de dólares y podría llegar a 86.250 millones si los bancos colocadores ejercen la opción de venta adicional contemplada en la oferta. Se trata de la mayor oferta pública inicial (OPV) de la historia, superando ampliamente el récord de la petrolera Saudi Aramco, que en 2019 captó 29.400 millones de dólares.
La jornada estuvo cargada de simbolismo. Musk fue el encargado de tocar la tradicional campana que marca el inicio de las operaciones en el Nasdaq, protagonizando una imagen que resume el ascenso meteórico de una empresa que comenzó en un pequeño almacén y hoy figura entre las diez compañías más valiosas del planeta.
“Si alguien me hubiera dicho que esto iba a pasar, habría pensado: ‘¡Qué locura!’”, declaró el empresario ante inversionistas y operadores bursátiles. Musk recordó que, durante los primeros años de SpaceX, estimaba que el proyecto tenía menos de un 10 % de probabilidades de éxito. Sin embargo, defendió la importancia de asumir riesgos para expandir la presencia humana más allá de la Tierra.
“Si no lo hacemos, nunca seremos una civilización verdaderamente espacial”, afirmó. El magnate insistió en que la misión de SpaceX es convertir en realidad los sueños de exploración que durante décadas pertenecieron únicamente a la ciencia ficción. “Se trata de sacar la ficción de la ciencia ficción y crear un futuro emocionante para todos”, añadió antes del inicio de la negociación de las acciones.
Según cálculos de la revista Forbes, la valoración alcanzada por SpaceX incrementará la fortuna personal de Musk en cerca de 188.000 millones de dólares. Su patrimonio neto ascendería así a unos 982.000 millones, acercándose peligrosamente al umbral del billón.
El empresario controla aproximadamente el 38 % de SpaceX, una participación valorada en unos 688.000 millones de dólares tras la oferta pública. A ello se suman sus acciones y opciones en Tesla, cuyo valor bursátil ronda los 1,5 billones de dólares, además de participaciones en Neuralink, dedicada al desarrollo de interfaces cerebro-computadora, y The Boring Company, enfocada en infraestructura de transporte.
Los analistas consideran que bastaría una ligera subida de las acciones de SpaceX o Tesla para que Musk rompa la barrera histórica. Si los títulos de la compañía espacial alcanzan los 138,50 dólares en las próximas sesiones, el empresario sudafricano se convertiría automáticamente en el individuo más rico que haya existido.
La documentación presentada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) revela además que Musk conservará más del 82 % de los derechos de voto de la compañía, asegurando un control casi absoluto sobre las decisiones estratégicas de SpaceX pese a su ingreso a los mercados públicos.
La empresa también advirtió a los inversionistas que no contempla repartir dividendos en el corto plazo. La prioridad seguirá siendo reinvertir los recursos en el desarrollo de sus proyectos, entre ellos el programa Starship para misiones a Marte, las iniciativas vinculadas a la exploración lunar y la expansión global de Starlink, la red de internet satelital que ya opera en decenas de países.
Más allá de las cifras récord, la salida a bolsa de SpaceX marca un momento decisivo para la industria tecnológica y espacial. La compañía, que hace dos décadas era vista como una apuesta arriesgada, se ha convertido en uno de los actores más influyentes del planeta y en el principal motor de la visión de Musk de una humanidad multiplanetaria.
Si los mercados acompañan las expectativas de los inversionistas, el fundador de SpaceX podría alcanzar en cuestión de días una cifra que hasta hace poco parecía reservada para la ficción. Paradójicamente, sería la misma ficción que Musk asegura haber intentado convertir en realidad durante toda su carrera.