En un país donde muchas veces la arquitectura se piensa desde el concreto y no desde la emoción, existen marcas que entienden que un espacio no se construye únicamente con paredes, sino también con luz, textura, sombra y atmósfera. Porque una casa no empieza cuando se levanta un muro. Empieza cuando un lugar logra abrazarte. Eso entendí al conocer la historia de Decorbell.
Suscríbase al contenido
Esto es material premium. Suscríbete para leer el artículo completo.