Diversos gremios de transporte terrestre, tanto de carga como de pasajeros, han elevado una alerta significativa al Gobierno. Estos sectores han indicado que, de no recibir atención inmediata a sus peticiones, iniciarían un paro nacional indefinido a partir del 2 de junio.
La preocupación de estas organizaciones se centra en el constante aumento del precio de los combustibles. A través de una carta enviada al presidente José María Balcázar, expresaron la necesidad urgente de que se aprueben subsidios específicos para el sector transporte.
¿Por qué amenazan con un paro de transportes?
Los representantes de los gremios interprovinciales y urbanos, que abarcan tanto las provincias como Lima y Callao, manifestaron su descontento por la falta de acción del Ejecutivo. En la carta, solicitaron de manera clara la aprobación inmediata de decretos de urgencia que se habían consensuado previamente en una reunión celebrada el 14 de abril.
En dicho encuentro, se discutió la urgencia de adoptar instrumentos económicos que mitiguen los efectos negativos de la crisis. Los dirigentes del transporte han subrayado que cualquier demora en la implementación de estas medidas puede comprometer la continuidad del servicio público de transporte, afectando no solo a los usuarios, sino también la distribución de bienes esenciales en todo el país.
Incremento del combustible e inacción del Gobierno
Al respecto, las organizaciones de transporte destacaron que la inacción del Gobierno pone en riesgo la estabilidad económica de miles de familias que dependen directamente de este sector. Las consecuencias de un paro podrían ser devastadoras, ya que el transporte es vital para la movilidad de las personas y el comercio.
Además, advirtieron que la falta de subsidios podría dificultar la distribución de productos esenciales, lo que afectaría la economía general del país. En este contexto, exhortaron a la Presidencia del Consejo de Ministros a acelerar la aprobación de las medidas solicitadas, enfatizando la urgencia de una respuesta efectiva.
Si la situación no se resuelve en un plazo razonable, los gremios están decididos a seguir adelante con su plan de paro de transportes. Esta medida se justifica, según ellos, por la imperante necesidad de tener un alivio ante los incrementos constantes de costos que afectan sus operaciones diarias.