Tras dos días de búsqueda, según informó Amética TV, Luis Huainate Campos, un joven residente del distrito limeño de Ate, fue rescatado por las autoridades luego de presuntamente permanecer horas bajo los escombros a causa de la demolición llevada a cabo por la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) en la cuadra 66 de la avenida Nicolás Ayllón, en la Carretera Central, el pasado fin de semana.
De acuerdo con el alcalde Renzo Reggiardo, los habitantes de los predios demolidos fueron notificados debidamente. Por su lado, la madre del agraviado indicó que su casa iba a ser la última en ser derribada. "Mi hijo ha entrado para sacar a los animalitos y ya empezaron a derrumbar", exclamó al noticiero.
Municipalidad de Lima niega negligencia
Tras el rescate a manos de la Policía, quienes se abrieron paso por los escombros, la Municipalidad Metropolitana de Lima negó cualquier acusación o responsabilidad directa, aseverando que se encargaron de revisar que no hubiera nadie al momento previo de llevar a cabo el derrumbe de los 20 predios. "Quiero aclarar y negar categóricamente (la acusación)", indicó la gerenta de Fiscalización de la MML, Mariella Falla.
Según Falla, esta fue una operación de "cero riesgo y cero costo social". Sin embargo, tras ser rescatado y guiado con su familia, Huainate denunció que ninguna autoridad advirtió sobre su presencia al momento de traer abajo el edificio y evitó dar más declaraciones al respecto. Como respuesta, una representante de la Municipalidad de Lima recalcó a Caretas que "no se encontraban personas en los inmuebles durante la demolición".
"Lo que están haciendo ahora los vecinos es que intentaron contratar a pseudodelincuentes para agredir a nuestro personal. Por ello, el viernes no se pudo ayudar a las personas a que sacaran sus productos y sus bienes", agregó la gerenta Falla.
Recuperación de la Carretera Central
El pasado fin de semana se llevó a cabo un operativo de desalojo y demolición impulsado por la MML para recuperar alrededor de 2300 metros cuadrados de espacio público "ocupados irregularmente por más de 20 años" con el fin de disminuir el caos vehicular registrado en la zona por medio de la ampliación de la Carretera Central.
Ante los descontentos, el alcalde explicó que "previo a la ejecución del operativo, la autoridad municipal realizó las notificaciones correspondientes dentro de los procedimientos administrativos sancionadores, exhortando precisamente a los ocupantes al retiro voluntario", dijo Reggiardo a la prensa previo a explicar el plan de desvío.
Asimismo, el burgomaestre afirmó que su labor culminó con el operativo y que las obras luego de este serán responsabilidad netamente de la Municipalidad Distrital de Ate, a cargo de Franco Vidal.
Para llevar a cabo la acción, la MML utilizó maquinarias pesadas y convocó a un fuerte contingente de al menos 700 efectivos para calmar cualquier disturbio generado por los resistentes a la obra.