El líder etnocacerista Antauro Humala volvió a generar polémica tras una reciente entrevista, donde propuso cambios radicales en la organización del Estado peruano, la política internacional y el manejo de los recursos energéticos.
Durante la conversación, el exmilitar planteó que la capital del Perú debería dejar de ser Lima y trasladarse al Cusco, en una apuesta simbólica y política por revalorizar el legado andino. Además, comentó que su candidato, Roberto Sánchez, puede gobernar desde cualquier parte del país.
“La capital del Perú debe volver a ser el Cusco”, sostuvo.
Propuesta de una “internacional incaica”
Humala también habló de su visión geopolítica regional, proponiendo una alianza con movimientos políticos de países vecinos como Bolivia y Ecuador. Según explicó, su objetivo es construir lo que denominó una “internacional incaica”.
Esta iniciativa, de corte ideológico, busca articular una integración basada en raíces históricas comunes del mundo andino, en contraste con modelos tradicionales de integración regional.
Nacionalización del gas de Camisea
Otro de los puntos más controversiales fue su postura sobre los recursos naturales. Humala aseguró que, de llegar al poder, impulsaría la nacionalización del gas de Camisea.
En ese contexto, lanzó una frase que ha generado críticas:
“Se rompe el ducto y tranquilitos todos. Yo sí lo digo”.
La declaración sugiere una visión confrontacional frente a las empresas privadas que operan en el sector energético, alineada con su discurso nacionalista.
Trayectoria y perfil político
Antauro Humala es conocido por liderar el movimiento etnocacerista, una corriente que promueve el nacionalismo radical y la reivindicación de las raíces andinas en la política peruana. El actual candidato indicó que se le aplicó una «ley con nombre propio» y que por ello no se le permitió postular.
Tras recuperar su libertad en 2022, ha retomado su actividad política y viene respaldando la candidatura de Roberto Sánchez, congresista y aspirante al sillón presidencial por Juntos por el Perú.