En el marco de la Convención Anual de Minería PDAC 2026, realizada en Toronto, el Perú buscó consolidarse como uno de los destinos más confiables para la inversión minera a nivel global. Durante el evento Perú Day, el ministro de Economía y Finanzas, Gerardo López, presentó ante empresas mineras e instituciones financieras internacionales los principales fundamentos que respaldan la solidez del país: estabilidad macroeconómica, reglas claras y una agenda activa para acelerar proyectos estratégicos.
El titular del Ministerio de Economía y Finanzas remarcó que el Perú llega a este foro internacional con un mensaje claro: existe un entorno favorable para la inversión privada, sustentado en disciplina fiscal, apertura al capital extranjero y un marco normativo que promueve la competitividad del sector minero y el desarrollo sostenible.
Portafolio minero y potencial estratégico
Durante su exposición en el bloque “Perú: País Promotor de la Inversión Minera”, López destacó que el país cuenta con un portafolio de 65 proyectos mineros valorizados en US$ 63 mil millones, reflejo del alto potencial geológico nacional. Este escenario resulta clave en un contexto internacional marcado por la creciente demanda de minerales estratégicos vinculados a la transición energética y a las nuevas tecnologías.
El ministro subrayó que el Perú se ubica entre los 10 primeros países del mundo en producción o reservas de minerales como plata, cobre, zinc, plomo, estaño, molibdeno y oro, lo que consolida una oferta minera diversificada y con amplias posibilidades de expansión. Esta posición estratégica, añadió, permite al país responder de manera competitiva a los requerimientos del mercado global.
Costos energéticos y efectos multiplicadores
Uno de los factores destacados ante los inversionistas fue el costo competitivo de la energía eléctrica. Según explicó López, mientras el promedio regional bordea los US$ 0,147 por kWh, en el Perú el costo se sitúa alrededor de US$ 0,107 por kWh, una ventaja clave para la rentabilidad de los proyectos mineros e industriales.
En términos de impacto económico, el titular del MEF explicó que la minería tiene un fuerte efecto multiplicador: por cada US$ 1 millón invertido en el sector se generan aproximadamente US$ 1,8 millones en producción total, dinamizando actividades como manufactura, construcción, comercio y servicios. Estos beneficios, remarcó, se traducen en mayores oportunidades para las regiones y en un fortalecimiento de los encadenamientos productivos locales.
EESI y destrabe de inversiones
Como parte de la estrategia del Gobierno para acelerar proyectos, López resaltó el rol del Equipo Especializado de Seguimiento de la Inversión (EESI), una iniciativa del MEF orientada al seguimiento y destrabe de inversiones de gran envergadura. Este equipo acompaña permisos, hitos críticos y procesos administrativos para reducir tiempos y otorgar mayor predictibilidad a los inversionistas.
Actualmente, el EESI realiza seguimiento a 51 proyectos priorizados, cuya inversión estimada para 2026 asciende a US$ 4 000 millones. De ese total, 17 proyectos corresponden al sector minero, con una inversión proyectada de US$ 2 471 millones, lo que refuerza la apuesta del Ejecutivo por acelerar iniciativas clave para el crecimiento económico.
Reuniones y señales de inversión
En el marco de la PDAC, el ministro López sostuvo además una agenda de reuniones bilaterales con empresas mineras, inversionistas y entidades financieras con presencia o interés en el Perú. Estos encuentros permitieron intercambiar perspectivas, recoger señales de inversión y fortalecer el relacionamiento institucional para impulsar proyectos estratégicos.
Desde el MEF se señaló que la participación en estos espacios internacionales busca consolidar confianza, promover nuevas inversiones y posicionar al Perú como un país con minería moderna, competitiva y alineada con el bienestar ciudadano y el desarrollo regional.