A pocas semanas de las elecciones, el candidato presidencial Carlos Álvarez ha reafirmado su decisión de mantener su vida privada fuera del espectro de la campaña. En una reciente entrevista con Rosa María Palacios, el también comediante pidió respeto a su intimidad y evitó precisar si, de llegar a Palacio de Gobierno, impulsaría una ley de matrimonio igualitario, subrayando que su postura frente a la discriminación es de rechazo absoluto, independientemente de la orientación sexual.
“Yo soy lo que soy y no pido excusas por eso. Mientras no haga daño al otro, lleva tu sexualidad, porque la vida es muy corta”, señaló Álvarez, enfatizando que la sexualidad no debe ser motivo de persecución ni de diferenciación ante la ley. No obstante, el candidato evitó comprometerse con una agenda legislativa específica sobre uniones del mismo sexo, dejando la responsabilidad en manos del Congreso.
Contexto electoral y social
La posición de Álvarez se da en un momento en que el tema de la diversidad sexual vuelve a la agenda legislativa tras el dictamen de la Comisión de Justicia, que plantea la figura de la unión civil. Este debate ocurre en un país donde las posturas conservadoras siguen predominando en las encuestas:
- Opinión pública: Según datos de Ipsos, solo el 27 % de los peruanos está de acuerdo con el reconocimiento legal de uniones entre personas del mismo sexo.
- Comunidad LGTBI: Se estima que esta población está integrada por poco menos de 2 000 000 de ciudadanos en el Perú.
En el plano electoral, la contienda se mantiene fragmentada. De acuerdo con el reciente sondeo de Datum para América TV, la intención de voto muestra el siguiente panorama:
| Candidato | Intención de voto |
| Rafael López Aliaga (Renovación Popular) | 13,4 % |
| Keiko Fujimori (Fuerza Popular) | 9,7 % |
| Carlos Álvarez (País para Todos) | 6,0 % |
| Alfonso López Chau (Ahora Nación) | 5,7 % |
Álvarez se encuentra actualmente en un empate técnico con Alfonso López Chau, consolidándose como una de las opciones expectantes en la recta final. El candidato ha reiterado que, salvo requerimientos expresos de organismos como el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) o la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), no permitirá que su esfera personal se convierta en un eje de la «guerra sucia» política.