El peritaje técnico al teléfono celular de Adrián Villar ha arrojado datos cruciales para la reconstrucción de los hechos ocurridos la madrugada del pasado 17 de febrero. Según reveló el abogado de la familia de la víctima, Carlos Grados, el equipo móvil muestra una serie de comunicaciones realizadas entre la 1:00 a. m. y las 3:30 a. m., apenas horas después del fatal atropello en la avenida Camino Real, en San Isidro.
De acuerdo con el registro telefónico, la primera llamada fue dirigida a su padre, Juan Villar. Posteriormente, el investigado se habría puesto en contacto con la periodista Marisel Linares, además de mantener intercambios con otras personas de su círculo cercano, como Francesca Montenegro. Estas comunicaciones son analizadas por el Ministerio Público para determinar si existió algún tipo de coordinación tras la fuga del lugar del accidente.
Pedido de prisión preventiva y posible recalificación
Ante el comportamiento de Villar —quien abandonó la escena sin prestar auxilio a la deportista— y los nuevos indicios recabados, la defensa de la familia Marzano reiteró que solicitará prisión preventiva. El abogado Grados sostiene que la gravedad de los hechos y la información extraída del dispositivo móvil ameritan que el investigado afronte el proceso bajo una medida de reclusión.
Asimismo, se evalúa la posibilidad de que el caso sea recalificado a un tipo penal más severo. El análisis conjunto de las cámaras de seguridad, los peritajes de comunicaciones y los testimonios permitirán determinar con precisión la conducta de Villar antes y después del impacto por la espalda que acabó con la vida de Lizeth Marzano mientras ella trotaba.
Diligencias suspendidas y estado actual
Mientras se procesa la información del celular, la reconstrucción de los hechos (o ampliación de la inspección técnico-policial) programada recientemente fue suspendida pasada la medianoche sin que se informara una nueva fecha. Adrián Villar permanece bajo detención preliminar, a la espera de que la fiscalía determine si formaliza el pedido de prisión preventiva basándose en el peligro de fuga y la obstaculización de la justicia.
El caso sigue conmocionando a la opinión pública, especialmente tras confirmarse que Lizeth Marzano falleció en el hospital Casimiro Ulloa minutos después del impacto. La defensa legal de la joven deportista insiste en que, de haber recibido auxilio inmediato por parte del conductor en lugar de la presunta red de llamadas telefónicas, la víctima podría haber sobrevivido.