El ministro de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela, aseguró que hasta el momento no ha sostenido ninguna conversación con el presidente José María Balcázar respecto a la audiencia que el papa León XIV concedió a la Presidencia del Perú para el próximo mes de mayo. La declaración fue realizada durante la primera conferencia de prensa del nuevo gabinete, encabezado por Denisse Miralles, y confirma que el tema aún no forma parte de la agenda inmediata del Ejecutivo.
De Zela explicó que la falta de diálogo obedece principalmente a la intensa agenda presidencial y a las prioridades coyunturales del gobierno. Indicó que Balcázar se encuentra enfocado en la atención de emergencias climáticas, particularmente en Arequipa, por lo que la conversación sobre la audiencia con el pontífice quedaría pendiente para los próximos días. “Todavía no lo he conversado con el presidente, pero es algo que haré a la brevedad posible”, señaló.
Prioridad: relación con Estados Unidos
Más allá del tema religioso-diplomático, el canciller puso el acento en la política exterior inmediata. Subrayó que la alianza estratégica entre el Perú y Estados Unidos se mantiene sólida y, según dijo, se fortalecerá durante la actual gestión. De Zela destacó la reciente reunión sostenida entre Balcázar y el embajador estadounidense, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y desafíos en materia de seguridad y defensa.
“Somos aliados en diversos temas, particularmente en seguridad y defensa”, afirmó el titular de Torre Tagle, remarcando que la relación bilateral atraviesa uno de sus mejores momentos. El canciller dejó entrever que, en la práctica, la agenda con Washington tiene hoy mayor peso político que la coordinación de una eventual visita papal, al menos en el corto plazo.
La audiencia con el papa, aún en suspenso político
La Cancillería había anunciado a inicios de febrero que la Santa Sede confirmó una audiencia del papa León XIV con el presidente del Perú para el 11 de mayo. El objetivo formal del encuentro es transmitirle la invitación del Estado peruano para que visite el país, una posibilidad que ha generado expectativa, sobre todo en el norte, donde el pontífice mantiene un vínculo cercano con la ciudad de Chiclayo.
Sin embargo, las declaraciones de De Zela revelan que, más allá del anuncio oficial, el tema todavía no ha sido procesado políticamente por el actual mandatario. El canciller precisó que no puede adelantar detalles ni alcances de la reunión, precisamente porque no ha sido discutida con Balcázar. En la práctica, la audiencia existe en el plano diplomático, pero carece aún de un impulso político claro desde Palacio.
Diplomacia en modo cautela
El mensaje de Torre Tagle apunta a la cautela. En un escenario de transición, con un gobierno de corto plazo y elecciones en el horizonte, la Cancillería parece optar por no sobredimensionar un encuentro que, si bien simbólicamente relevante, podría quedar subordinado a urgencias internas y a la agenda estratégica internacional.
Así, mientras el anuncio de la audiencia con el papa León XIV permanece en pausa política, el canciller Hugo de Zela deja claro que la prioridad inmediata del Perú está puesta en la estabilidad, la relación con Estados Unidos y la gestión de una coyuntura interna marcada por emergencias y tensiones. La visita papal, por ahora, sigue en agenda… pero sin fecha política definida.