El candidato a la presidencia por el partido Sí Creo, Carlos Espá, presentó una serie de propuestas orientadas a enfrentar la inseguridad ciudadana, entre las que destaca la construcción de seis penales de máxima seguridad con sistemas de videovigilancia administrados por empresas internacionales, tanto para el control de los internos de alta peligrosidad como del personal del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
La iniciativa fue anunciada durante una actividad proselitista realizada en el distrito de Breña, donde el aspirante al sillón presidencial sostuvo que el sistema penitenciario peruano requiere una reforma profunda para impedir que los cabecillas de organizaciones criminales continúen operando desde los centros de reclusión.
Cárceles de máxima seguridad y control externo
Espá explicó que su propuesta contempla la construcción de seis penales pequeños, con capacidad aproximada para 200 internos cada uno, destinados exclusivamente a los líderes de organizaciones criminales considerados de alta peligrosidad.
Según detalló, estos establecimientos contarían con videovigilancia permanente a cargo de empresas internacionales, con el objetivo de garantizar transparencia, evitar actos de corrupción y cortar cualquier vínculo entre los internos y redes criminales externas.
“El control no solo debe ser sobre los presos, sino también sobre el personal penitenciario. Hoy los penales están desbordados y manejados por mafias”, sostuvo el candidato.
Desarraigo de cabecillas en 48 horas
Como parte de su estrategia de seguridad, Espá planteó además el desarraigo inmediato de los cabecillas de organizaciones criminales, quienes serían trasladados en un plazo máximo de 48 horas a penales ubicados en zonas alejadas.
Precisó que los líderes criminales capturados en la costa serían enviados a cárceles situadas en zonas de gran altitud sobre el nivel del mar, con el fin de dificultar cualquier intento de coordinación externa o influencia sobre su entorno de origen.
Sin beneficios penitenciarios ni visitas
El candidato presidencial fue enfático al señalar que los cabecillas de organizaciones criminales no accederán a beneficios penitenciarios ni al régimen regular de visitas, mientras no exista un arrepentimiento efectivo.
“No va a haber beneficios penitenciarios ni privilegio de visitas. Esas cosas tienen que estar supeditadas al arrepentimiento. Si siguen manejando los penales como hasta ahora, es que no están arrepentidos”, afirmó.
Espá consideró que el régimen actual permite que muchos internos continúen liderando actividades ilícitas desde prisión, lo que debilita la lucha contra el crimen organizado.
Infraestructura penitenciaria y hacinamiento
En otro momento, el candidato anunció que, de llegar al Gobierno, impulsará la culminación de los penales de Ica, Pucallpa, Arequipa y La Libertad, proyectos inconclusos que, según indicó, permitirían reducir el hacinamiento carcelario, uno de los principales problemas del sistema penitenciario nacional.
Señaló que el déficit de infraestructura penitenciaria contribuye a la violencia interna, la corrupción y el control informal de los centros de reclusión.
Actividad política en Breña
Las declaraciones fueron brindadas durante un encuentro con simpatizantes del partido Sí Creo en el distrito de Breña, donde Espá destacó el carácter emergente de su agrupación política y su intención de renovar la forma de hacer política en el país.
“Que los adultos vengan con sus niños demuestra que saben que la reunión es buena. Somos un partido pequeño, recién formado, pero con la ilusión de cambiar el Estado peruano y atraer gente buena, que es la que necesitamos”, declaró en entrevista con Canal N.
En la actividad también participaron candidatos a diputados y senadores, como parte del despliegue electoral de la agrupación con miras a las Elecciones Generales 2026.
Seguridad ciudadana en la agenda electoral
Las propuestas de Carlos Espá se suman al debate electoral en torno a la seguridad ciudadana, uno de los principales temas de preocupación para la población, en un contexto de aumento del crimen organizado, extorsiones y violencia urbana.
Con su planteamiento, el candidato busca posicionar una política de mano dura contra el crimen, centrada en el control estricto del sistema penitenciario y la neutralización de los líderes criminales.