Lo que debía ser un cruce cotidiano en una esquina de Miraflores terminó convertido en una escena de violencia que ha generado indignación pública. La médica Renata Pulcha Ugarte, de 32 años, fue agredida por la espalda luego de reclamar su derecho como peatón en un cruce señalizado.
El incidente ocurrió alrededor de las 3:00 de la tarde en la intersección de las calles Bolognesi y Trípoli. Pulcha caminaba con luz verde para peatones cuando una camioneta invadió el cruce. En un gesto instintivo, tocó la parte posterior del vehículo para advertir al conductor.
La joven continuó su camino creyendo que el episodio había terminado. Sin embargo, segundos después, el conductor descendió de la camioneta, la siguió y, sin mediar palabra, le lanzó una patada directa por la espalda, a la altura de la zona lumbar, provocando que perdiera el equilibrio.
“Me sentí en shock. No entendía qué estaba pasando. Solo atiné a grabarlo porque tenía miedo”, relató la médica tras el ataque.
Agresión registrada en video
Según el testimonio de la víctima, la agresión no terminó con el golpe. El hombre intentó arrebatarle el celular mientras ella grababa lo ocurrido. Cámaras de seguridad de la zona registraron la persecución y los manotazos del agresor, imágenes que respaldan su versión.
Pulcha denunció haberse sentido sola y vulnerable durante el ataque. “Esto fue un acto de abuso, de machismo y de poder. Me atacó por la espalda, cuando yo estaba sola en la calle”, declaró.
Identificación del agresor
Gracias a la placa del vehículo, la víctima identificó al agresor como Manuel Acuña Forno, alto ejecutivo de APC Corporación, empresa con más de 45 años en el mercado y vinculada a servicios para el sector minero.
Acuña Forno también registra un antecedente político: en 2006 fue candidato en elecciones regionales y municipales por la agrupación independiente Sí Cumple.
Comunicado y disculpas
Tras la difusión pública del caso, el empresario emitió un comunicado en el que reconoció su conducta. Atribuyó su reacción a un “sobresalto” y al contexto de inseguridad ciudadana.
“Reaccioné de manera impulsiva y perdí el control emocional”, señaló, aunque aseguró que no se considera una persona violenta. También afirmó que, al percatarse de que se trataba de una mujer, detuvo su accionar y regresó a su vehículo, versión que contradice lo registrado por las cámaras de seguridad.
Finalmente, ofreció disculpas públicas a la víctima.
Posible delito penal
Especialistas en tránsito y seguridad vial advirtieron que el caso podría tener consecuencias penales. Luis Quispe Candia, presidente de la ONG Luz Ámbar, recordó que el peatón tiene prioridad absoluta en un cruce señalizado.
“El conductor tenía la obligación de detenerse. Al agredirla físicamente, incurre en un posible delito penal”, sostuvo.
El coronel en retiro Franklin Barreto coincidió en que la reacción del empresario evidencia una conducta violenta y prepotente que no puede ser justificada por un estado emocional.
“Esto no es solo por mí”
Renata Pulcha decidió hacer público el caso no solo por su situación personal, sino para visibilizar una problemática más amplia.
“No tengo por qué quedarme callada. Hay víctimas que no pueden hablar. Esto no es solo por mí, es por todas las personas que tienen miedo de enfrentar estos abusos”, afirmó.
La médica reside actualmente en Austria y se encontraba en el Perú de vacaciones para visitar a sus padres. Espera que su denuncia contribuya a reforzar el respeto por los derechos de los peatones y marque un precedente frente a este tipo de agresiones.
Cruzar la calle con seguridad no es una concesión, sino un derecho. En Miraflores, donde la señalización es clara, ese derecho fue ignorado y respondido con violencia. Hoy, la exigencia no es solo justicia, sino garantías para que ningún peatón vuelva a ser atacado por ejercer lo que la ley le reconoce.