La Fiscalía ha iniciado una investigación en torno a un caso alarmante de abuso por parte de un miembro de la Policía Nacional. Este incidente tuvo lugar en el colegio N° 3032 Villa Angélica, en San Martín de Porres, donde una suboficial fue acusada de asfixiar a una estudiante durante una charla.
Según los detalles de la denuncia, la suboficial Anaí Ramos intentó quitarle el teléfono celular a la menor, quien se resistió a esta acción. La situación escaló cuando la agente la llevó fuera del aula y la sujetó del cuello, ignorando que la estudiante padecía asma, lo que ha llevado a las autoridades a considerar el caso como un intento de homicidio.
¿Cómo se produjo el incidente?
El incidente ocurrió mientras la policía brindaba una charla educativa a los alumnos. Al notar que la estudiante y una compañera se reían, la agente decidió intervenir y tratar de confiscar el celular de la menor. Ante la negativa, la suboficial tomó medidas drásticas que pusieron en peligro la vida de la estudiante.
El fiscal provincial Christian Amado Jara ha ordenado que se realicen varias diligencias para esclarecer los hechos. Estas incluyen la toma de declaraciones de:
- La estudiante agraviada
- La suboficial Anaí Ramos
- El tutor del aula
- El director del colegio
- El procurador público del Ministerio del Interior
Además, la Fiscalía revisará los registros de video relacionados con el incidente y evaluará la existencia de cámaras de seguridad en la institución educativa. Estas acciones son fundamentales para contrastar las versiones de todos los involucrados y reunir pruebas que permitan determinar las responsabilidades pertinentes.
San Martín de Porres: respuesta por parte de las autoridades
La revelación del suceso ha generado una ola de indignación en la comunidad educativa. La estudiante, que realizó la denuncia, afirmó que la intervención ocurrió en presencia de docentes y compañeros, lo que ha intensificado las críticas hacia la policía.
En respuesta a las acusaciones, la Policía Nacional ha decidido relevar temporalmente a la agente de sus funciones mientras se lleva a cabo la investigación. Esta medida busca garantizar una evaluación imparcial del caso.
Por su parte, la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana (DRELM) y la UGEL 02 han comenzado a investigar las circunstancias del incidente. Como resultado de esta indagación preliminar, se ha decidido separar a la suboficial de sus actividades dentro del colegio para asegurar un proceso de investigación sin interferencias.
Este caso pone de manifiesto problemas serios en la forma en que se llevan a cabo las intervenciones policiales en entornos educativos. Las autoridades están bajo presión para actuar de manera rápida y efectiva, buscando no solo justicia para la víctima, sino también un cambio en la manera en que se gestionan situaciones similares en el futuro.