Una banda conformada por nueve policías de la comisaría PNP de Vitarte, incluido su comisario, fueron enviados a prisión preventiva por 12 meses tras ser acusados de integrar una presunta banda criminal que montaba falsos operativos vehiculares en la Carretera Central para cobrar coimas a conductores.
La medida se dictó por el Poder Judicial a pedido de la Fiscalía Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima Este, en el marco de una investigación por los presuntos delitos de banda criminal y cohecho pasivo propio.
Según la hipótesis fiscal, los agentes intervenían de manera coordinada a conductores —principalmente a la altura de Huachipa— y les exigían pagos indebidos a cambio de no imponerles papeletas de tránsito. Los cobros no solo se realizaban en efectivo, sino también a través de aplicaciones como Yape y Plin, con transferencias que, en algunos casos, iban directamente al comandante.
La investigación revela que el esquema de la banda de policías actuaba con cálculo. Personal de Inspectoría de la PNP siguió a los agentes durante al menos dos meses, periodo en el que se registraron en video diversos operativos donde se evidenciaría cómo los efectivos recibían dinero de los conductores intervenidos.
¿Cómo operaba la banda de policías?
De acuerdo con las indagaciones, cuando los ciudadanos no contaban con efectivo, les exigían realizar retiros bancarios para concretar el pago en el momento. Todo ocurría bajo la apariencia de controles policiales regulares.
El operativo de captura incluyó allanamientos tanto en la comisaría como en viviendas vinculadas a los investigados. Durante las diligencias se incautaron celulares, tarjetas SIM, memorias USB, dinero en efectivo y documentación policial, incluyendo actas de intervención y registros vehiculares.
El Ministerio Público sostiene que los agentes habrían conformado un grupo organizado dentro de la sección de patrullaje, utilizando su posición para ejecutar intervenciones con fines ilícitos.
Un elemento adicional que agrava el caso es la situación del comisario, quien ya contaba con un proceso judicial previo por el delito de cohecho. Actualmente, la investigación está en manos de la Fiscalía Anticorrupción, a cargo del fiscal Dacio Felles.
A través de un comunicado, la Policía Nacional indicó que la intervención forma parte de acciones internas para detectar y sancionar actos de corrupción dentro de la institución, y aseguró que continuará colaborando con las autoridades para esclarecer los hechos.
El caso vuelve a poner en evidencia prácticas ilegales en operativos de control vehicular, en una de las vías más transitadas de Lima, donde conductores denuncian desde hace años cobros indebidos bajo la amenaza de sanciones.