El Pleno del Congreso aprobó por mayoría el dictamen que declara junio de cada año como el Mes de la Vida y la Familia, una iniciativa que busca promover la reflexión, la educación y la sensibilización sobre la importancia de la vida y la familia dentro de la sociedad peruana.
La propuesta, contenida en el Proyecto de Ley 13156/2025-CR, obtuvo 85 votos a favor, 12 abstenciones y 7 votos en contra durante la primera votación. Posteriormente, el Parlamento acordó exonerarla de segunda votación con 82 votos a favor, 14 en contra y 6 abstenciones.
La nueva disposición establece que junio será reconocido oficialmente como el Mes de la Vida y la Familia, impulsando actividades orientadas a fortalecer valores vinculados a la convivencia familiar y al desarrollo de la ciudadanía.
Ministerio de Educación y gobiernos regionales tendrán participación
La norma dispone que el Ministerio de Educación, los gobiernos regionales y los gobiernos locales desarrollen actividades conmemorativas relacionadas con el Mes de la Vida y la Familia.
Estas acciones deberán involucrar a la comunidad educativa, funcionarios públicos y ciudadanía en general, promoviendo espacios de reflexión y participación sobre el papel de la familia en la sociedad.
El objetivo es generar iniciativas educativas, culturales y comunitarias que permitan fortalecer los vínculos familiares y fomentar valores asociados al respeto, la solidaridad y la convivencia.
La propuesta también busca generar conciencia sobre los desafíos sociales y demográficos que enfrenta el país en la actualidad.
Impulsora sostiene que la familia sigue siendo el núcleo de la sociedad
Durante la sustentación del dictamen, la presidenta de la Comisión de Mujer y Familia, Milagros Jáuregui, afirmó que la iniciativa representa una reafirmación de los valores que históricamente han contribuido a la cohesión social del país.
La legisladora señaló que el Perú enfrenta retos importantes, entre ellos la disminución de la natalidad, el envejecimiento de la población y el debilitamiento de algunos vínculos familiares.
Según explicó, la familia continúa siendo el principal espacio de formación de valores, principios, ciudadanía y solidaridad.
Durante el debate sostuvo que la iniciativa no establece una definición específica de familia ni excluye formas diversas de organización familiar existentes en el país.
Debate generó posiciones encontradas en el Parlamento
La aprobación del Mes de la Vida y la Familia también generó diversas posiciones entre los congresistas.
El parlamentario Alejandro Cavero expresó su respaldo a la importancia de la familia, aunque consideró que la propuesta podría incorporar una referencia más explícita a la diversidad de estructuras familiares presentes en la sociedad actual.
Asimismo, planteó evaluar la posibilidad de elegir otro mes para evitar controversias relacionadas con otras conmemoraciones internacionales que también se desarrollan durante junio.
Por su parte, Susel Paredes manifestó su oposición al proyecto al considerar que podría invisibilizar a determinadas formas de organización familiar.
La legisladora sostuvo que existen múltiples modelos de familia basados en el afecto, la responsabilidad y la crianza de hijos, por lo que anunció su voto en contra de la iniciativa.
Junio concentra diversas celebraciones nacionales e internacionales
Durante el debate, también intervino Ruth Luque, quien señaló que junio es un mes que reúne importantes festividades y celebraciones culturales en distintas regiones del país.
Entre ellas mencionó el mes jubilar del Cusco, la festividad de San Juan en la Amazonía y otras conmemoraciones reconocidas internacionalmente.
Según indicó, la elección de junio para el Mes de la Vida y la Familia podría generar controversias debido a la coexistencia de otras fechas de relevancia cultural y social.
Pese a estas observaciones, la mayoría parlamentaria respaldó la propuesta y permitió su aprobación definitiva.
En resumen
Con la aprobación de esta iniciativa, junio quedará oficialmente reconocido como el Mes de la Vida y la Familia en el Perú. La norma busca impulsar actividades educativas, culturales y comunitarias orientadas a promover la reflexión sobre el papel de la familia y la protección de la vida en la sociedad. Aunque el debate evidenció posiciones diversas dentro del Congreso, la propuesta obtuvo el respaldo suficiente para convertirse en una nueva conmemoración de alcance nacional.