La Notaría Carpio Vélez emitió un comunicado oficial este 27 de febrero de 2026 para desmentir la realización de cualquier trámite relacionado con una presunta donación de vehículo entre la periodista Marisel Linares Chávez y el investigado Adrián Villar Chirinos. El pronunciamiento surge tras versiones que señalaban a dicha oficina como el lugar donde se habría formalizado la entrega de la propiedad del auto de placa C4L-243, el mismo que acabó con la vida de la deportista Lizeth Marzano en San Isidro.
El despacho notarial fue enfático al señalar que, tras una exhaustiva verificación en sus archivos, no existe ninguna escritura pública, acta de transferencia ni documento que acredite el traspaso de la unidad, ya sea a título gratuito u oneroso. Esta información contradice las versiones iniciales que buscaban sustentar que el vehículo ya no pertenecía legalmente a la comunicadora al momento del siniestro.
Inexistencia de registros administrativos y biométricos
La notaría detalló que la ausencia de registros no se limita solo a la minuta o escritura. Tras revisar el sistema electrónico de facturación, se confirmó que no se emitieron comprobantes de pago (boletas o facturas) a nombre de Linares o Villar. Este dato es relevante, ya que todo trámite notarial formal genera obligatoriamente un registro administrativo y tributario.
Además, el comunicado destaca un punto técnico fundamental en la seguridad jurídica: la validación de identidad. El despacho informó que no se hallaron consultas biométricas en el sistema de la RENIEC asociadas a los involucrados. Este procedimiento es un requisito indispensable en el Perú para corroborar la identidad de los comparecientes antes de firmar cualquier acto notarial, lo que refuerza la tesis de que el trámite nunca se inició en dicha sede.
La versión de Marisel Linares bajo cuestionamiento
Días después del atropello, Marisel Linares, periodista de Willax TV, afirmó mediante un comunicado que el automóvil no estaba bajo su poder desde septiembre y que había sido transferido a un tercero. No obstante, las investigaciones policiales confirmaron que el conductor era su hijastro, Adrián Villar, y ahora el desmentido de la notaría deja en el aire la legalidad de dicha supuesta transferencia.
Actualmente, el vehículo sigue figurando en los registros públicos a nombre de la periodista, lo que genera implicancias en la responsabilidad civil del accidente. Mientras tanto, la defensa de la familia Marzano utiliza estos hallazgos para sustentar que hubo una falta de transparencia en el proceso posterior al atropello.
Pedido de prisión preventiva por riesgo de fuga
En paralelo al escándalo notarial, los abogados de la familia de Lizeth Marzano han solicitado formalmente nueve meses de prisión preventiva contra Adrián Villar Chirinos. El pedido se fundamenta en «graves elementos de convicción» y en un evidente riesgo de fuga, dado que el investigado viajó a Cajamarca el pasado 21 de febrero, apenas cuatro días después del accidente y mientras se realizaban las diligencias preliminares.
La detención preliminar de 72 horas contra Villar está por vencer, por lo que el Ministerio Público deberá decidir en las próximas horas si formaliza el pedido ante el Poder Judicial. La fiscalía evalúa si el comportamiento del conductor, al no prestar auxilio y presuntamente intentar ocultar la propiedad del vehículo, justifica la medida de reclusión mientras dura el proceso por homicidio culposo.