Momentos de tensión y aplausos se vivieron en la Costa Verde, en el distrito de Barranco, luego de que un perrito quedara atrapado en medio de un empinado acantilado, sin posibilidad de subir ni descender por sus propios medios. El rescate, protagonizado por un bombero voluntario, fue registrado por vecinos y veraneantes que se dirigían a la playa Los Yuyos.
Las imágenes difundidas por el programa Arriba mi gente mostraron al animal visiblemente asustado, varado en una quebrada de difícil acceso. Según los testigos, el perrito habría intentado descender por el cerro en busca de alimento, pero quedó atrapado durante más de dos horas, generando preocupación entre las personas que transitaban por la zona.
Ante la emergencia, llegaron al lugar bomberos de la Estación N.º 13 “José Olaya” de Chorrillos, quienes evaluaron la situación y activaron un operativo de rescate debido a lo riesgoso del terreno.
Rescate en zona de alto riesgo
Uno de los rescatistas descendió lentamente por el acantilado utilizando sogas de seguridad, con el objetivo de no alterar al animal ni provocar una caída. El perrito, que luego fue bautizado como “Barranquito”, observaba atentamente cada movimiento, sin posibilidad de huir debido a lo escarpado del lugar.
Tras varios minutos de maniobras, el bombero logró sujetar al canino, que reaccionó de forma defensiva producto del estrés. A pesar de ello, el rescatista consiguió controlarlo y evitar mordeduras graves, asegurándolo con un arnés especial.
“Es un poco complicado el tema del acantilado. El perro estaba asustado y enfrentarlo de frente se descartó porque se alejaba por el estado de estrés que presentaba”, explicó el subteniente Johan Leiva, de la Compañía de Bomberos Voluntarios del Perú.
Una vez asegurado, “Barranquito” fue elevado lentamente hasta una zona segura, evitando movimientos bruscos que pudieran poner en riesgo su integridad.
Aplausos y refugio temporal
El exitoso rescate fue recibido con aplausos por los veraneantes y vecinos que presenciaron la escena, quienes destacaron el compromiso y la valentía de los bomberos voluntarios.
“Es parte del trabajo. Sea una persona o un animal, tratamos de tener el profesionalismo que nos caracteriza y hacer un buen trabajo”, remarcó Leiva tras culminar la operación.
Una joven que se encontraba en el lugar decidió brindarle alojamiento temporal al perrito, quien ahora permanece a salvo en una vivienda mientras se espera que una familia de buen corazón decida adoptarlo.
Cabe recordar que no es la primera vez que los bomberos acuden a los acantilados de la Costa Verde para rescatar animales. Perros en situación de calle suelen descender por el cerro en busca de comida y, debido a lo empinado del terreno, quedan atrapados entre las rocas.