La sostenibilidad se ha convertido en un componente central de la estrategia de desarrollo del Estado peruano. Así lo sostuvo la viceministra de Desarrollo Estratégico de los Recursos Naturales del Ministerio del Ambiente (Minam), Nelly Paredes del Castillo, al destacar que una gestión responsable de los recursos naturales es hoy una condición indispensable para garantizar el crecimiento económico, la competitividad y el bienestar de la población.
Durante su participación en el Primer Foro de Sostenibilidad, la funcionaria subrayó que el país enfrenta el desafío de equilibrar el aprovechamiento de sus recursos estratégicos con la protección del ambiente, en un contexto marcado por el cambio climático, la presión ciudadana por mayor transparencia y la necesidad de cumplir los compromisos internacionales asumidos por el Perú en materia ambiental.
La sostenibilidad como política de Estado
Desde el Minam se remarcó que la sostenibilidad ha dejado de ser un enfoque sectorial para convertirse en una política de Estado transversal, que involucra a distintos niveles de gobierno y sectores productivos. Según la viceministra Paredes, el objetivo es garantizar que el desarrollo económico no comprometa la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades.
En ese marco, el Estado viene fortaleciendo sus acciones para una gestión responsable de los recursos naturales, priorizando criterios de eficiencia, prevención de impactos ambientales y promoción de inversiones alineadas con estándares sostenibles. Esta visión busca responder a una ciudadanía cada vez más informada y exigente frente a los impactos de las actividades extractivas y productivas.
Transformación del sector hidrocarburos
Uno de los ejes destacados durante el foro fue el proceso de transformación del sector hidrocarburos, considerado un pilar estratégico de la economía nacional. La viceministra señaló que este sector avanza hacia la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), en línea con los compromisos climáticos del país y los objetivos de desarrollo sostenible.
El Minam resaltó que esta transformación no solo implica cambios tecnológicos, sino también un enfoque integral que incorpore la sostenibilidad social y ambiental. En ese sentido, se promueve una transición justa e inclusiva, que tenga en cuenta a las comunidades de los territorios donde se desarrollan las actividades extractivas y garantice beneficios concretos para la población local.
Transparencia, demanda ciudadana y gestión ambiental
La creciente demanda ciudadana por mayor transparencia y respeto al ambiente ha sido un factor clave en el rediseño de las políticas públicas ambientales. Desde el Minam se reconoce que la legitimidad de los proyectos de desarrollo depende cada vez más de la confianza de la población y del cumplimiento de estándares ambientales claros y verificables.
La viceministra Paredes destacó que el fortalecimiento de la gestión ambiental también busca prevenir conflictos socioambientales, mediante el diálogo temprano, la participación ciudadana y el acceso a información pública sobre los impactos y beneficios de las actividades productivas.
Políticas públicas para un desarrollo sostenible
Durante su intervención, la funcionaria resaltó el impulso de diversas políticas públicas orientadas a la sostenibilidad, entre ellas la Política Nacional del Ambiente, la Política Nacional de Competitividad y Productividad, y la Hoja de Ruta hacia una Economía Circular al 2030.
Estas herramientas buscan mejorar la eficiencia en el uso de los recursos, reducir la generación de residuos y promover modelos de producción y consumo más responsables. En particular, la economía circular se presenta como una oportunidad para generar valor económico, reducir impactos ambientales y fomentar la innovación en distintos sectores productivos.
Economía circular y competitividad
La Hoja de Ruta hacia una Economía Circular al 2030 plantea un cambio estructural en la forma en que el país produce y consume. Según el Minam, este enfoque permitirá incrementar la competitividad del Perú, al optimizar el uso de materias primas, reducir costos y abrir nuevas oportunidades de negocio sostenibles.
Además, la economía circular contribuye a disminuir la presión sobre los ecosistemas, al promover la reutilización, el reciclaje y la valorización de residuos, alineándose con los objetivos de mitigación del cambio climático y conservación de la biodiversidad.
Desarrollo bajo en emisiones y compromiso intergeneracional
El Ministerio del Ambiente reafirmó su compromiso de promover un desarrollo bajo en emisiones, que permita al país avanzar hacia una economía más resiliente frente al cambio climático. Este enfoque incluye la articulación con el sector privado, la academia y la sociedad civil, así como el fortalecimiento de capacidades en los gobiernos regionales y locales.
La viceministra Paredes enfatizó que la sostenibilidad no solo es una respuesta a los desafíos actuales, sino una responsabilidad con las futuras generaciones, que heredarán los resultados de las decisiones que se tomen hoy en materia ambiental y de desarrollo.
Diálogo y articulación para un futuro sostenible
Finalmente, el Minam destacó la importancia de generar espacios de diálogo y articulación multisectorial, como el Primer Foro de Sostenibilidad, para construir consensos y alinear esfuerzos en torno a una visión compartida de desarrollo sostenible e inclusivo.
Con estas acciones, el Estado busca consolidar una agenda ambiental que combine crecimiento económico, protección de los recursos naturales y bienestar social, reafirmando que la sostenibilidad es, hoy más que nunca, una condición indispensable para el futuro del país.