¿Una especie de nuevo petróleo? En medio de un escenario global marcado por la transición energética, el Perú podría estar frente a una de las mayores oportunidades económicas. Sin embargo, especialistas advierten que, sin reformas urgentes, el país corre el riesgo de desaprovecharla.
La advertencia llega a pocos días de que Lima sea sede del World Mining Congress 2026, evento que reunirá del 24 al 26 de junio a autoridades y expertos de América, Europa, Asia y África, con la participación de profesionales de más de 50 países.
“El próximo gobernante del país no podría encontrar un mejor contexto para el sector minero”, sostuvo Gustavo De Vinatea, gerente general del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, al referirse al auge de la demanda global de minerales críticos.
Según explicó, el mundo atraviesa una transformación energética que requiere grandes volúmenes de recursos estratégicos para el desarrollo de energías renovables, vehículos eléctricos, centros de datos e infraestructura tecnológica asociada a la inteligencia artificial.
En ese contexto, el Perú parte con ventaja. Actualmente produce ocho de los 17 minerales críticos identificados a nivel global y, con ajustes normativos, podría ampliar su participación hasta once.
El cobre, principal producto del país, juega un rol clave en este escenario. “Muchos dicen que es el nuevo petróleo del mundo”, afirmó De Vinatea. El Perú posee además la segunda mayor reserva de este metal a nivel global y, junto con Chile, concentrará más de la mitad de la producción mundial.
No obstante, el panorama favorable contrasta con problemas estructurales que siguen sin resolverse. El ejecutivo advirtió que el país necesita con urgencia una política minera de largo plazo.
“Se necesita una política minera donde el Estado comprenda la importancia de este recurso y acompañe el desarrollo de los proyectos”, dijo. Otro de los principales obstáculos es la excesiva tramitología que enfrenta el sector, la cual ralentiza inversiones en un momento clave para captar capitales internacionales.
El World Mining Congress 2026 se presenta así como una vitrina global para el país, pero también como un recordatorio de los desafíos pendientes. Mientras el mundo acelera su demanda por minerales, el Perú deberá decidir si aprovecha esta ventana histórica o la deja pasar.