En un esfuerzo por evitar el desabastecimiento del servicio de transporte en la capital, el presidente José Jerí se trasladó esta mañana al distrito de San Juan de Lurigancho para reunirse con los principales dirigentes gremiales. El encuentro, desarrollado en las instalaciones de la empresa de transportes Santa Catalina, tiene como objetivo principal desestimar la convocatoria al paro total anunciado para este jueves 15 de enero.
Acompañado por el ministro del Interior, Vicente Tiburcio, el jefe de Estado busca atender personalmente el pliego de reclamos de los transportistas, quienes exigen acciones drásticas frente a la creciente ola de extorsiones y ataques violentos que han cobrado la vida de varios trabajadores del sector en las últimas semanas. La presencia del titular del Mininter subraya la prioridad que el Ejecutivo otorga a las garantías de seguridad solicitadas por los empresarios y choferes.
La cita en San Juan de Lurigancho, uno de los distritos con mayor demanda de transporte en Lima, es vista como una medida de última instancia para frenar una movilización que, según los gremios, involucraría a más de 12,000 unidades. Se espera que el diálogo aborde no solo el refuerzo del patrullaje en rutas críticas, sino también el avance de las investigaciones contra las bandas criminales que operan bajo la modalidad del cobro de cupos.
Se aguarda que, al término de la mesa de diálogo, las autoridades brinden un pronunciamiento oficial sobre los compromisos asumidos y, fundamentalmente, si se ha logrado convencer a los gremios de suspender la medida de fuerza que amenaza con paralizar la ciudad en las próximas 48 horas.