El gobierno de transición dio un giro clave en su conducción política. El presidente de la República, José María Balcázar, confirmó que el economista Hernando de Soto asumirá la presidencia del Consejo de Ministros, en una apuesta por fortalecer el rumbo institucional del Ejecutivo en un escenario marcado por la crisis política y la cercanía de las Elecciones Generales 2026.
La decisión fue adoptada tras una reunión de trabajo entre Balcázar y De Soto, en la que se definieron las primeras acciones del Ejecutivo dentro del marco constitucional y de las facultades conferidas por el Congreso de la República a esta gestión transitoria. Desde Palacio de Gobierno se destacó que la incorporación de De Soto responde a su “reconocido prestigio y respeto internacional”, elementos considerados claves para recuperar confianza interna y externa.
Un gabinete con énfasis en transición y estabilidad
La juramentación del denominado Gabinete De Soto está programada para el martes 24 de febrero. Según fuentes del Ejecutivo, el nuevo Consejo de Ministros tendrá como prioridades inmediatas la estabilidad política, la seguridad jurídica y el respaldo institucional al proceso electoral, en coordinación con los organismos electorales.
Desde el entorno presidencial se remarcó que el rol del nuevo jefe del gabinete no será impulsar una agenda de reformas estructurales de largo plazo, sino garantizar una conducción ordenada del Estado hasta la instalación del próximo gobierno elegido en las urnas. En ese sentido, se subrayó que la gestión estará enfocada en asegurar elecciones “libres, limpias y transparentes”, evitando interferencias políticas o institucionales.
Proyección internacional y mensaje a los mercados
La llegada de Hernando de Soto a la PCM también apunta a reforzar la imagen del Perú en el escenario internacional. Economista de trayectoria global, De Soto ha sido asesor de gobiernos y organismos multilaterales, y es conocido por su defensa de la formalización económica y la inclusión a través de la seguridad jurídica y el acceso a la propiedad.
Desde el Ejecutivo consideran que su designación envía una señal de previsibilidad a los mercados y a la comunidad internacional, en un contexto en el que el país busca sostener la estabilidad económica pese a la incertidumbre política acumulada en los últimos años.
Gestos simbólicos y agenda futura
Como parte de las acciones simbólicas proyectadas para esta etapa, se tiene prevista una visita a líderes de pueblos indígenas de Estados Unidos y Canadá. De acuerdo con lo informado, el objetivo será tender puentes de diálogo y promover la unión del “cóndor y el águila”, una metáfora de cooperación entre los pueblos del sur y del norte del continente.
Esta iniciativa buscará también intercambiar experiencias sobre cómo las sociedades emergentes pueden beneficiarse cuando la economía y la tecnología digital llegan de manera efectiva a toda la población, especialmente a comunidades históricamente excluidas.
Un perfil técnico en un momento político crítico
La designación de De Soto se produce en un momento de alta sensibilidad política, con un Ejecutivo de carácter transitorio y un Congreso fragmentado. En ese contexto, el Gobierno apuesta por un perfil técnico y de reconocimiento internacional para encabezar el gabinete, con la misión de reducir tensiones y asegurar un cierre ordenado del proceso político previo a las elecciones.
Con la juramentación prevista para los próximos días, el Gabinete De Soto marcará el inicio de una nueva fase en la administración de Balcázar, en la que la prioridad declarada será sostener la institucionalidad y garantizar que el país llegue a las urnas en un clima de estabilidad y confianza.