Reacción empresarial tras la designación
La designación de Denisse Miralles como presidenta del Consejo de Ministros ha sido recibida con una evaluación positiva por parte del sector empresarial. Así lo expresó el presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas, Jorge Zapata, quien señaló que el nombramiento de la nueva premier genera tranquilidad en el ámbito económico.
En un contexto político convulsionado tras la fallida juramentación inicial del gabinete, Zapata sostuvo que, más allá de la forma en que se dio la designación, el perfil técnico de Miralles es un elemento que el empresariado valora como una señal de estabilidad.
“Nos da tranquilidad por su manejo económico”
En entrevista con Canal N, el titular de la Confiep destacó la trayectoria de Miralles en el sector público y, en particular, su paso por el Ministerio de Economía y Finanzas. Según Zapata, la actual premier demostró un manejo responsable de la caja fiscal, incluso en un escenario adverso.
“Ha sido muy cuidadosa con la caja fiscal. El déficit que se pensaba que iba a dispararse, logró reducirlo”, señaló. Añadió que la entonces ministra cumplió con las metas proyectadas hacia el cierre del 2025, gracias a una correcta planificación de gastos e ingresos del Estado.
Perfil técnico frente a una coyuntura política
Zapata subrayó que la fortaleza de Miralles radica en su carácter técnico y en su experiencia acumulada dentro del aparato estatal. A diferencia de otros perfiles con mayor exposición política, indicó que la actual jefa del Gabinete ha desarrollado una carrera vinculada a la gestión pública y al control fiscal.
En ese sentido, recordó también su paso por ProInversión, entidad adscrita al MEF, donde —según el empresariado— lideró una gestión considerada eficiente en términos de promoción de inversiones y manejo técnico de proyectos estratégicos.
Comparación con Hernando de Soto
El presidente de la Confiep fue consultado sobre la comparación entre Miralles y Hernando de Soto, quien había sido anunciado como premier hasta pocas horas antes de la juramentación frustrada. Zapata señaló que ambos perfiles responden a lógicas distintas.
“De Soto es una personalidad con una trayectoria política más conocida, con mayor expertise para tender puentes y dialogar. Miralles es una persona más técnica, que está en el Estado desde hace muchos años”, indicó, marcando una diferencia entre liderazgo político y gestión administrativa.
Confianza empresarial en medio de la incertidumbre
Pese a la crisis política generada por la conformación del gabinete, Zapata insistió en que el sector empresarial observa con expectativa el inicio de la gestión de Miralles. “Yo me siento tranquilo con la ministra Miralles”, afirmó, remarcando que la estabilidad económica es un factor clave en el actual contexto.
El respaldo de la Confiep se produce en momentos en que el Ejecutivo enfrenta cuestionamientos desde el Congreso y sectores políticos que acusan una supuesta repartija en el Consejo de Ministros. Frente a ello, el empresariado parece priorizar la continuidad de una línea económica prudente.
Un gabinete bajo presión política
El gobierno del presidente José María Balcázar atraviesa sus primeros días con un escenario adverso. Bancadas como Renovación Popular han anunciado que no otorgarán el voto de confianza al gabinete liderado por Miralles, acusando al Ejecutivo de haber cedido espacios de poder a partidos como APP y Perú Libre.
Incluso, se ha planteado la posibilidad de impulsar una moción de censura contra la premier y sus ministros, lo que añade un componente de inestabilidad política a corto plazo.
Economía como ancla del Ejecutivo
En este escenario, la economía aparece como uno de los principales anclajes del gobierno para sostenerse políticamente. El respaldo de la Confiep no implica un cheque en blanco, pero sí una señal de que el sector privado observa con atención —y cautela— los primeros pasos del gabinete.
Para el empresariado, la permanencia de una línea de responsabilidad fiscal y manejo técnico del Estado será clave no solo para enfrentar la emergencia por lluvias, sino también para preservar la confianza en un contexto preelectoral y de alta volatilidad política.