Carlos Neuhaus, vicepresidente de la Sociedad Nacional de Construcción e Infraestructura (SNCI) y presidente del Partido Popular Cristiano (PPC), combina su experiencia como gestor de grandes proyectos —como los Juegos Panamericanos 2019— con un rol activo en la política. En INFRACON habló de inversión, ineficiencia estatal y la alianza que su partido ha sellado con Roberto Chiabra.
—Carlos, en INFRACON recordaste tu experiencia en los Juegos Panamericanos. ¿Qué enseñanzas dejó ese proceso?
Lo fundamental fue demostrar que, si se hacen las cosas bien, el país responde. Hubo un control concurrente de la Contraloría que revisó todo el proceso y permitió actuar con transparencia. El gran problema no está en la ejecución, sino en los expedientes técnicos: muchas veces los elaboran ingenieros mal pagados y sin experiencia, pese a tratarse de obras de decenas de millones de dólares. Ahí nace buena parte de la corrupción y la ineficiencia. Necesitamos que el gobierno central garantice que esos expedientes sean hechos por profesionales capacitados, porque de lo contrario los proyectos nacen mal.
—Eres muy crítico con la burocracia municipal y regional. ¿Dónde está el mayor nudo?
En esa cultura de pequeños “Napoleones” que disfrutan trabando procesos para sentir poder. Te hacen esperar, piden favores, priorizan su momento de gloria personal y no el bien común. El resultado es que las obras se retrasan o se quedan inconclusas, y el perjudicado es el país. La descentralización no puede convertirse en excusa para la ineficiencia. Se necesitan verdaderas carreras públicas, con funcionarios preparados y estables, no con cada cambio de alcalde o gobernador entrando y saliendo equipos enteros.
—La corrupción aparece como un tema recurrente. ¿Cómo se enfrenta?
Sin contemplaciones. Hay ejemplos como el de Amalia Moreno, que fue una funcionaria íntegra en Reconstrucción con Cambios, pero el propio gobernador regional de Piura le hizo la vida imposible y ahora sabemos que ese gobierno recibió muchas coimas y los están metiendo presos. En el Perú los buenos profesionales suelen preferir el sector privado porque en el público no hay incentivos ni estabilidad. Eso hay que revertirlo. El país necesita que el servicio público vuelva a ser atractivo, como lo fue antes, y que quienes actúen con probidad y eficiencia sean respaldados.
—Como empresario también has vivido de cerca la burocracia en sectores como el comercio y la construcción. ¿Qué propones?
Eliminar la maraña de permisos y requisitos absurdos. He visto cómo se cierran centros comerciales por inspecciones improvisadas o cómo se designa a ingenieros agrónomos para revisar proyectos de infraestructura civil. Eso es ridículo y costoso. La informalidad en transporte y comercio también tiene raíz en esta burocracia: mientras más trabas, más incentivos para quedarse fuera del sistema. Hay que liberar las fuerzas de la inversión privada, porque son cientos de miles de empleos los que están en juego.
—Como presidente del PPC, has anunciado una alianza con Roberto Chiabra. ¿Qué implica políticamente?
El PPC siempre ha buscado alianzas serias. Recordemos que Unidad Nacional estuvo muy cerca de la segunda vuelta con Lourdes Flores. Con Roberto Chiabra compartimos una visión pragmática: seguridad, salud y educación como prioridades, y desburocratizar el Estado para que el país crezca. Ya hemos trabajado juntos en propuestas de seguridad y agua, y ahora avanzamos en salud. Es una alianza amplia, que incluye a sectores como el Apra y otras agrupaciones, y que busca devolver al país un horizonte de orden y realismo.
—En un escenario con tanta fragmentación política, ¿qué espacio ves para esta alianza?
No creemos en radicalismos. Lo que necesita el Perú es realismo: atacar los problemas concretos y urgentes. La ideología socialcristiana tiene vigencia porque pone a la persona humana en el centro y apuesta por la economía social de mercado. Ese es el marco en el que trabajamos, con la convicción de que liberar trabas y fortalecer instituciones es el camino para recuperar la confianza.