Finalmente, después de 41 días, el shutdown en Estados Unidos llegó a su fin gracias a la aprobación en el Senado de un acuerdo que permitirá reabrir las operaciones del gobierno federal hasta el 30 de enero de 2026. La medida busca resolver las diferencias que habían bloqueado la aprobación del presupuesto.
Ocho senadores demócratas rompieron la línea partidaria al renunciar a su exigencia central de extender los subsidios del Obamacare. La reacción en los mercados fue inmediata: las acciones estadounidenses cerraron en alza en la primera sesión de la semana.
EL ORO RETOMA IMPULSO
El oro superó el nivel técnico de 4050 dólares por onza y alcanzó un máximo de 4150, el más alto en tres semanas, antes de un leve retroceso.
La creciente incertidumbre económica en EE. UU. alimenta las expectativas de un recorte de tasas por parte de la Fed en diciembre: los futuros asignan una probabilidad del 64 % a una reducción de 25 puntos básicos, mientras que el gobernador Stephen Miran ha sugerido un recorte de medio punto.
Aunque la reapertura del gobierno podría moderar la demanda del metal como activo refugio, JP Morgan y Goldman Sachs prevén que el oro supere los 5000 dólares por onza en 2026, impulsado por las compras de bancos centrales de economías emergentes.
PETRÓLEO EN EQUILIBRIO INESTABLE
Los futuros del WTI se mantienen alrededor de 60 dólares por barril, en un movimiento lateral previo a los informes clave del sector. Las preocupaciones giran en torno a un posible exceso de oferta mundial, mientras la OPEP y sus aliados, incluida Rusia, relajan los límites de producción.
El miércoles se publicarán las nuevas previsiones de la OPEP junto con el informe anual de la Agencia Internacional de Energía, que podría confirmar un desequilibrio entre oferta y demanda.
En paralelo, las petroleras rusas Rosneft y Lukoil enfrentan nuevas sanciones de EE. UU. relacionadas con el conflicto en Ucrania, aunque Lukoil habría incrementado envíos desde el yacimiento West Qurna 2, en Irak.
Por otra parte, Donald Trump afirmó que un acuerdo comercial con India está próximo, en momentos en que Nueva Delhi reduce sus compras de crudo ruso.
REPSOL EN LA PUNTA
Repsol vive su mejor momento en siete años: sus acciones superaron los € 16,40, impulsadas por una revalorización del 41 % en 2025. La empresa ha resistido la caída del crudo con una gestión sólida, bajo endeudamiento y un dividendo atractivo del 6,4 %, que la consolidan como referente del Ibex 35. Su apuesta por energías limpias y biocombustibles refuerza la confianza de los inversores, mientras el mercado prevé que alcance entre € 18 y € 20 por acción. Repsol combina rentabilidad, adaptación y liderazgo en un sector en transformación.
ESTILO SUIZO
Suiza está a punto de cerrar un acuerdo con EE. UU. que reduciría los aranceles del 39 % al 15 %, tras meses de tensión. El giro llegó cuando Donald Trump recibió en la Casa Blanca a un grupo de multimillonarios y empresarios suizos, un cambio de estilo que destrabó las negociaciones. El pacto aliviaría a la industria exportadora y mejoraría las perspectivas económicas. Pese al conflicto, el franco suizo sigue fuerte, símbolo de la resiliencia helvética.
CADA VEZ MÁS PLATA
La plata vuelve a ganar brillo tras semanas de corrección. El anuncio del fin del shutdown en EE. UU. impulsó el optimismo y devolvió el precio por encima de los USD 50. Los inversores ven en el metal un refugio frente a la deuda y la inestabilidad del dólar. Analistas proyectan nuevos máximos en 2026, alentados por el interés en los activos duros y la percepción de que la plata sigue siendo un símbolo de valor en tiempos inciertos.
LOS EMERGENTES
Los mercados emergentes viven su gran revancha en 2025. El índice MSCI Emerging Markets sube 30 % en el año, duplicando el avance del S&P 500 y marcando su mejor desempeño relativo en más de una década. Asia lidera el repunte con Corea del Sur, Taiwán y China a la cabeza, impulsadas por la fiebre de la inteligencia artificial y los semiconductores. Con valuaciones más atractivas y un dólar débil, el apetito inversor regresa: la tecnología vuelve a ser el motor… y también la fragilidad del ciclo.































