En vísperas de un nuevo CADE Ejecutivo, el expresidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), Carlos Gálvez Pinillos, lanza una advertencia que parece resumen de la coyuntura: “El Perú no tiene rumbo, no tiene hoja de ruta. Cambiamos ministros como quien cambia de camisa y así no se puede conducir un país”.
Desde su perspectiva, el gran desafío no pasa solo por quién gane las elecciones de 2026, sino por quién logre ofrecer una visión de futuro. “El candidato que pueda generar entusiasmo en la juventud, que diga a los jóvenes ‘el futuro está aquí y no en el extranjero’, ese es el que el país necesita”, afirma. “Hoy tenemos aspirantes que pelean por llegar, pero no saben para qué”.
“HEMOS DEJADO PASAR EL SUPERCICLO MINERO”
Gálvez lamenta que, en pleno auge de los precios del cobre, el país haya dejado pasar una oportunidad histórica. “Estamos con el cobre por encima de los 10 700 dólares la tonelada y los proyectos siguen paralizados. Tía María debió estar construida hace años. Cuando finalmente la arranquen, el ciclo ya habrá pasado”, advierte.
El exdirectivo apunta que el Perú podría duplicar su producción de cobre si se desarrollaran los proyectos detenidos en Cajamarca y el sur: “Solo en el norte, con Michiquillay, Conga, Galeno, los sulfuros de Yanacocha, La Granja y Río Blanco, podríamos aumentar 1.5 millones de toneladas anuales. Y en el sur, otro millón más. No hay razón para que el Perú no compita con Chile”.
Frente a esa parálisis, compara: “La República Democrática del Congo nos ha desplazado del segundo lugar mundial en producción de cobre. Allá dan la orden de construir y se construye. Aquí nos hunden en permisos y conflictos”.


INDUSTRIALIZACIÓN Y VALOR AGREGADO: “NO SE DECRETA LA RENTABILIDAD”
El debate sobre la industrialización minera le parece un falso dilema. “Todo es posible, la pregunta es qué tan rentable. Tener una refinería no garantiza valor agregado. Talara es el ejemplo perfecto: se hizo para ganar más, pero solo ha destruido valor. Exportar crudo e importar gasolina habría sido más rentable”.
Añade que competir con la capacidad instalada de China para refinar y fabricar productos de cobre es ilusorio: “China tiene plantas con costos bajísimos y tecnología de punta. No puedes duplicar esa infraestructura. Lo que nos toca es aprovechar nuestro bono demográfico: invertir en educación técnica, ciencia y agroexportación, no en fábricas vacías”.
“El Perú debería apostar por servicios tecnológicos y digitales, como la India”, sostiene. “No se trata de fabricar tubos o láminas, porque esas plantas serán automatizadas. El empleo está en la agroexportación, en la tecnología, en el conocimiento”.
“HAY 500 MIL PERSONAS ESCLAVIZADAS EN LA MINERÍA ILEGAL”
El extitular de la SNMPE se muestra especialmente crítico con el manejo del Reinfo (Registro Integral de Formalización Minera) y con el abandono del cateo y la exploración. “El Perú tiene 55 millones de hectáreas sin explorar y no se fomenta el trabajo de la pequeña minería legal. Esa es la bala que el Ministerio está dejando pasar”, señala.
Gálvez denuncia que el 70 % de las concesiones actuales está en manos de pequeños mineros que no las trabajan, lo que genera un terreno fértil para la ilegalidad. “El Reinfo ha sido estirado una y otra vez. No quieren una ley de minería artesanal porque el Reinfo los exonera de responsabilidad penal. Es tan delgada la línea entre el pequeño minero y el ilegal que ya casi no se ve”.
El diagnóstico es crudo: “Hay unos cuantos que se han acostumbrado a explotar gente. Dicen representar a 500 mil mineros, pero en realidad hay 500 mil esclavos, sin seguridad, sin derechos, atrapados en socavones donde nadie responde. ¿Dónde está el Defensor del Pueblo cuando hay esclavitud en el Perú?”.

“PETROPERÚ ES EL PEOR LEGADO DEL GOBIERNO MILITAR”
Para Gálvez, la petrolera estatal es “el peor presente que nos dejó el gobierno militar de Velasco”. La refinería de Talara, dice, fue “el segundo regalo envenenado”. “Se concibió para procesar petróleo pesado y ahora solo procesa crudo ligero. Nos ha costado miles de millones y sigue en rojo. Si no se cambia el modelo, Petroperú seguirá destruyendo valor”, afirma.
Considera que la empresa debe ser operada por un gestor privado, sin compromisos políticos ni control sindical. “Lo estratégico no es tener empresas públicas, sino instituciones rentables que hagan competitivo al país. Hoy pagamos combustibles más caros porque Petroperú pierde plata”.
Recuerda incluso que en los estados financieros de 2023 se alegó que las pérdidas se debían a “la competencia agresiva de precios”. “Esa frase lo dice todo. En vez de ser eficientes, culpan al mercado”.
EDUCACIÓN Y SALUD: “TENEMOS MÁS PRESUPUESTO, PERO MENOS RESULTADOS”
El expresidente gremial extiende su crítica a la gestión pública. “El Estado crece y se enmaraña. Hay más presupuesto, más planilla, pero menos resultados. Salud y educación son los mejores ejemplos”.
Propone que EsSalud sea manejado por los propios aportantes privados. “Las empresas son las que financian EsSalud. ¿Por qué lo administra el Estado como su chacra? Eso debería funcionar como una compañía de seguros, con eficiencia y transparencia”.
En educación, la mirada es igual de dura: “Tenemos técnicas de enseñanza modernas al alcance de un clic, pero nuestros maestros siguen enseñando con libros amarillos. El Sutep no se ha puesto al día. En lugar de ser conductores de un aprendizaje tecnológico, se han quedado anclados. Y sin buenos maestros, no hay futuro posible”.









