Mientras Wall Street celebra nuevos récords históricos, el mercado laboral de Estados Unidos muestra señales de enfriamiento. Los principales índices bursátiles –S&P 500, Dow Jones y Nasdaq– cerraron la última sesión con avances de hasta 1,86 %, impulsados por las expectativas de una tregua comercial entre Washington y Pekín y por la inminente rebaja de tasas de la Reserva Federal.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, adelantó que los presidentes de Estados Unidos y China discutirán esta semana un acuerdo marco que incluiría el aplazamiento de restricciones a las exportaciones chinas de tierras raras, la cancelación de los aranceles del 100 % sobre productos chinos previstos para noviembre y la reanudación de las compras de soja estadounidense.
La sola expectativa de este entendimiento disparó a los valores tecnológicos: Nvidia, Broadcom, Alphabet y Tesla subieron más de 2 %, en vísperas de una semana cargada de balances empresariales.
EL LADO OSCURO DEL EMPLEO
Detrás del optimismo bursátil, los datos de empleo siguen deteriorándose. Con el shutdown aun bloqueando las estadísticas oficiales del Bureau of Labor Statistics, la Fed navega a ciegas, aunque todo apunta a que ejecutará dos recortes de tasas consecutivos, el 29 de octubre y el 10 de diciembre.
La tendencia es clara: los grandes ciclos de creación de empleo quedaron atrás. Amazon anunció la eliminación de 30 000 puestos, la cifra más alta desde 2022. Según Challenger, Gray & Christmas, los despidos en el tercer trimestre sumaron 202 118, el mayor nivel desde 2020. En lo que va del año, ya se han anunciado 946 000 recortes, mientras las nuevas contrataciones caen a su nivel más bajo desde 2009.
Cada puesto perdido significa menos consumo y más incertidumbre. Pero las cifras de gasto privado se mantienen engañosamente sólidas, infladas por la inversión masiva de las grandes tecnológicas en inteligencia artificial, que distorsiona los indicadores de demanda y mantiene la ilusión de un consumidor más fuerte de lo que realmente es.
LA FED ANTE EL DILEMA
El contraste entre un mercado financiero eufórico y un mercado laboral en retroceso vuelve a poner presión sobre la Fed. Todo apunta a que el banco central frenará la reducción de su balance y retomará políticas expansivas, reviviendo el libreto de 2008–2009.
Un dólar más débil y rendimientos a la baja parecen inevitables.
EUROPA EN CONTRASTE
En Europa, el índice Ifo alemán subió a 88,4 puntos, reflejando una mejora en las expectativas empresariales, mientras Moody’s recortó la perspectiva crediticia de Francia a negativa por los riesgos políticos y fiscales.
El oro, en tanto, cayó por debajo de los 4000 dólares por onza tras los avances en la negociación entre Trump y Xi, con el apetito por riesgo en su punto más alto desde inicios del año.
EPÍLOGO
Los mercados celebran la tregua, pero bajo la superficie la economía estadounidense entra en zona de fatiga: consumo sostenido por inversión tecnológica, empleo debilitado y un banco central forzado a bajar la guardia.
La próxima fase podría ser menos de euforia y más de ajuste en el momento en que los récords bursátiles se encuentren con la realidad del ciclo.


























































