EL miércoles 19 de noviembre, la comisión especial multipartidaria que preside María del Carmen Alva, presentó la versión final del proyecto de ley que propone una serie de reformas constitucionales que buscan mejorar el sistema de administración de justicia.
En un documento de 98 páginas, se plantea incluir en la Constitución un capítulo referido al sistema de justicia, que es entendido como el conjunto de instituciones del Estado que, por razón de sus competencias, garantizan la funcionalidad integral del sistema de justicia en el país; para la necesaria coordinación e interoperabilidad las mismas que se rigen bajo los principios de igualdad en la garantía de los derechos fundamentales, calidad, eficiencia, predictibilidad, colaboración e independencia de cada institución.
Está conformado por el Poder Judicial, el Tribunal Constitucional, el Ministerio Público, la Escuela Nacional de Justicia, la Autoridad Nacional de Control del Poder Judicial, la Autoridad Nacional de Control del Ministerio Público y las instancias y órganos adscritos al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que, por razón de sus competencias, están vinculados al sistema de justicia.
Otra de las reformas propuestas es eliminar el proceso de ratificación de magistrados, que el mandato del presidente del Poder Judicial (PJ) sea de tres años, y tenga la opción de reelegirse por un periodo adicional de dos años más; que uno de los requisitos para ser juez supremo sea tener entre 45 y 70 años; y pueda accederse a la Corte Suprema por invitación. Además, sugiere otorgar al PJ no menos del 4 % del Presupuesto General de la República, sujeto a una justificación que considere elementos y avances cuantitativos y cualitativos en materia de cumplimiento de los fines del sistema de justicia.
ESCUELA NACIONAL DE JUSTICIA
Otro cambio, es el reemplazo de la Junta Nacional de Justicia por la Escuela Nacional de Justicia (ENJ), creada como eje de ingreso, formación, titulación y nombramiento de jueces y fiscales, con programas de dos años de preparación y pasantía previa antes del primer nombramiento. Otra entidad que desaparece es la Academia de la Magistratura. El máximo órgano de gobierno de la ENJ será su consejo directivo conformado por representantes del Tribunal Constitucional, Poder Judicial, Ministerio Público, Autoridades Nacionales de Control del Poder Judicial y del Ministerio Público, de las facultades de Derecho de las universidades públicas y privadas de mayor antigüedad y de la Procuraduría General del Estado.
Este consejo directivo tendrá un periodo de ocho años y elegirá a su presidente por un plazo de cuatro años. Se deja en claro que la ENJ comenzará a funcionar seis meses después que concluya el mandato de cinco años de la actual Junta Nacional de Justicia.
Otros cambios relevantes son los referidos a que el presupuesto del Ministerio Público no podrá ser reducido en relación con el año anterior, y que el número de fiscales supremos titulares pase a ser 11. También que los integrantes del Tribunal Constitucional suban de 7 a 9, y su periodo en el cargo se amplíe de 5 a 8 años.
Serán elegidos por el Senado. La comisión Alva propone modificar en total treinta artículos de la Constitución, e incluir tres capítulos nuevos; el ya mencionado sobre el sistema de justicia y otros dos sobre la Autoridad Nacional de Control del Poder Judicial y la Autoridad Nacional de Control del Ministerio Público.
Por tratarse de una reforma constitucional, el proyecto debe aprobarse en dos legislaturas con 87 votos conformes en cada una de ellas. La primera legislatura del periodo julio 2025-julio 2026, concluye este 15 de diciembre. ¿Tendrá este Congreso una genuina voluntad de reformar el sistema de justicia?

































