Ya está en Disney+ la segunda temporada de Los Montaner con sus seis episodios de media hora, cada uno. El docureality revela la intimidad de una de las familias más queridas e inspiradoras de América Latina compuesta por: Ricardo, Marlene, Ricky, Mau, Evaluna, Camilo, Stef y Sara. En la nueva entrega, continúan compartiendo con humor y emoción los grandes momentos de sus vidas personales y profesionales, mostrándose más auténticos que nunca y fuertemente comprometidos con el vínculo que los une como familia, incluyendo a los nuevos miembros de ella, a quienes Ricardo quiere dedicarse a tiempo completo, aunque tenga que alejarse de los escenarios.
Escribe: Patricia Salinas O.
Porque nada es para siempre y hasta la belleza cansa…”, cantaba José José en El amor acaba, una de las más bellas canciones de Manuel Alejandro y este verso, aplica para todo, incluso (sobre todo), para los programas de televisión que de tanto estirar el chicle, llegan a hartar.
Eso ha pasado con El gran chef: famosos, un programa que nació con tan buena estrella, que, de haber sido pensado solo para un par de temporadas, ya va en la undécima en menos de dos años. Fue un respiro en medio de tantos espacios mediocres, porque después de mucho tiempo había un espacio en la pantalla chica que se podía ver en familia, al extremo que gran parte del público está formado por niños, los cuales, imagino, lo ven en YouTube, porque con el horario que le puso Latina, es imposible para ellos.
Era un programa divertido, cuyos productores habían acertado en la elección de José Peláez como conductor y de Giacomo Bocchio, Javier Masías y Nelly Rossinelli como miembros del jurado y, por supuesto, también en el casting de las primeras temporadas. Como decía, se había pensado solo en un par de temporadas o, a lo mucho tres (con un repechaje); incluso ya había la promoción de un reality de esos en los que encierran a la gente para que se peleen o se chapen, pero se dieron cuenta de que tenían a la gallinita de los huevos de oro, porque El gran chef se había llenado de auspiciadores.
Fui una de las más entusiastas para que el programa se mantenga e incluso cuando comenzaron a hacer cambios intentando, por ejemplo, El Gran Chef: el restaurant o El gran chef: la academia, mi posición siempre fue que, si una cosa funciona de una manera, no había para qué hacer experimentos. La versión original siempre fue la mejor. Y ahora, después de varios intentos y otros tantos repechajes y revanchas en los que se repetían los partcipantes supuestamente más jaladores, están en la undécima temporada, a la que han denominado El gran chef: la súper revancha porque han mezclado a concursantes de temporadas anteriores.
Y la verdad ya no solo resulta un poco aburrido ver a los mismos participantes haciendo los mismos platos, porque, aunque parezca mentira, hasta las recetas son repetidas y, peor aún, hay días en los que el reto es hacer huevo con arroz, arrroz a la cubana, papas fritas, huevos cocidos y cosas por el estilo, lo que evidencia que, definitivamente, el programa ya está desgastado, como desgastada está la relación entre los jurados.
Y qué importante es eso. Si antes transmitían una sensación familiar, porque había armonía entre todos, desde que comenzaron los problemas entre Giacomo Bocchio y Javier Masías, porque este último puso en su twitter un comentario “inadmisible”, según el chef, cuando falleció Alberto Fujimori (y hasta lo suspendieron por eso) , se nota la tensión en el ambiente, al punto que el día del cumpleaños de Masías cuando todos le cantaban happy birthday y le celebrababan, Giacomo, que tanto habla de cortesía, se mantuvo distante, sin partcipar en lo más mínimo, provocando una serie de críticas en las redes, porque para el público estas cosas no pasan desapecibidas.
Pero bueno, a estas alturas, estamos viendo la última temporada del año de este programa. Ojalá lo saquen al menos un tiempito del aire. Lo ideal sería intercalar formatos como este con otros que han tenido éxito en su momento como La voz y Yo soy, con los que hicieron lo mismo y terminaron por quemarlos. En ninguna parte del mundo termina hoy una temporada y mañana comienza otra. Se necesita un descanso ¿Larga vida a El gran chef? Quizás, pero con vacaciones.
Por: Ricardo González Vigil
Conmemorando los 60 años de la publicación de Todas las sangres, la grandiosa novela de José María Arguedas, por fin un prestigioso sello internacional, el Fondo de Cultura Económica, en coedición con nuestra arguediana Editorial Horizonte, ha asumido la impostergable tarea de difundirla como es debido. Para que las nuevas generaciones constaten que es una de las obras maestras de la narrativa hispanoamericana.
Y es que una de las mayores injusticias de nuestros anales literarios constituye el cargamontón de críticas negativas que ha padecido Todas las sangres, a diferencia de los elogios destinados a Los ríos profundos (otra obra maestra indiscutible), desde su aparición, y a El Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo (un hervor genial), a partir de la penetrante lectura de Martín Lienhard (1981).
El colmo fue el tristemente célebre debate entre científicos sociales y críticos literarios realizado el 23 de junio de 1965, en el Instituto de Estudios Peruanos (IEP), con el agravante de que Arguedas era miembro de dicho instituto, y participaban en la mesa redonda amigos (el único que le hizo justicia fue Alberto Escobar, pero no pudo quedarse hasta el final del evento para respaldarlo adecuadamente) y colegas que apreciaba (solamente no había tratado a Henri Favre). No obstante que conocía el entusiasmo que Todas las sangres había despertado en personas que admiraba (además de Escobar, Emilio Adolfo Westphalen y Francisco Miro Quesada Cantuarias), así como en jóvenes que reseñaban libros (verbigracia, Winston Orrillo), se sintió tan incomprendido y descalificado, en su visión del Perú y en su orfebrería verbal y literaria, que en la noche posterior al malhadado conversatorio lo invadió la depresión y, en un texto estremecedor, se preguntó si había vivido en vano.
A pesar de los aportes de Gustavo Gutiérrez, Alberto Flores Galindo, Rodrigo Montoya, Roland Forgues, José Alberto Portugal y Dorian Espezúa, ha seguido primando el “ninguneo” o subvaloración de Todas las sangres. Ni siquiera el homenaje que le rindió, celebrando su cincuentenario, la especialista Carmen María Pinilla mediante una pulcra reedición (a cargo del Ministerio de Cultura) acompañada de un valioso libro de estudios (destacan las contribuciones de Lienhard, Gonzalo Portocarrero y, sobre todo, Carla Sagástegui), ha logrado lo que ojalá consiga, diez años después, la estupenda reedición del FCE / Horizonte que motiva ese comentario. Se trata de darle la razón a Arguedas cuando, entrevistado en 1965 por Tomás Escajadillo, sostuvo lo siguiente:
“Yo creo que Todas las sangres es no solo más importante que Los ríos profundos sino también una novela más hermosa (…) puede ser cierto que sea menos acatada que Los ríos profundos, pero es, en verdad, más bella y trascendente. Todas las sangres ha madurado durante largos años. Para poder escribirla fue necesario haber interpretado en Agua (1935) la vida de una aldea, en Yawar Fiesta (1941) la de una capital de provincia, y en Los ríos profundos (1958) la vida de un territorio humano y geográfico más vasto y complejo (…) siento que mi última novela es más literaria que las anteriores porque en ella lo literario proviene de la faz y el corazón de infinidad de gentes distintas entrabadas en nuestro país en una urdimbre sutil, profunda, a veces terrible, y no solamente de la descripción del llanto y de la mágica maravilla de los ríos y montañas”.
¡Así es, Arguedas! ¡Sigues viviendo, insustituible, en el corazón de todas nuestras sangres!
Túporaquí Yoporallá, el dúo peruano que ha conquistado escenarios en Lima, Cusco, Trujillo, Arequipa, Barcelona y Madrid, se presentará el 19 de diciembre en el Auditorio del Lugar de La Memoria (LUM). Una puesta en escena con danza y teatro, se trata del lanzamiento de su primer álbum, “Yuyari” (Recuerdo), ya disponible en plataformas digitales. La obra encapsula las emociones y texturas de la festividad de la Virgen del Carmen de Paucartambo en Cusco. La entrada es libre.
Inspirada en la profundidad cultural de esta festividad patronal, Vueltamunaykama –en quechua significa “Hasta la Vuelta”– reúne las 11 canciones de su nuevo disco que combinan géneros tradicionales peruanos como el festejo, el huayno, el yaraví y baladas andinas, con elementos contemporáneos como el pop y el indie. Una amalgama naturalmente ensamblada que conecta las raíces culturales con un enfoque fresco y actual. No es extraño que en una misma canción arpas, cajones y violines se amalgamen con la evocativa voz de Luciana Arcila, que compone el dúo con Amaru. Compañeros del colegio que años después se reencontraron en una nueva travesía.
“El álbum y obra están inspirados en la festividad de la Virgen del Carmen de Paucartambo, donde la felicidad y los recuerdos se entrelazan con emociones profundas como la melancolía, la alegría y la espiritualidad de nuestras costumbres,” comentan los integrantes de Túporaquí Yoporallá.
El disco cuenta con colaboraciones de artistas como Clara Yolks, La Lá, Adiel y Tesania, que aportan en distintos momentos del disco para ofrecer un auténtico muestrario de las voces femeninas que hoy renuevan el pop peruano. La banda peruana-brasileña Tua Tribu completa el reparto. Y los invitados estarán en el escenario del LUM.
Desde su debut en 2020, el dúo fusiona los sonidos de la costa, la sierra y la selva, en una propuesta musical rica en texturas y profundamente enraizada en la diversidad cultural peruana. Con Yuyari suman 22 canciones lanzadas. Que vengan muchas más.
Por: Cristina Dreifuss, Decana de la Facultad de Arquitectura y Diseño - UPN
Cuando nos enfrentamos a una estructura existente, la decisión entre demoler y construir una obra nueva o rehabilitar lo existente, tiene profundas implicaciones económicas, ambientales y sociales que a menudo se subestiman.
Desde una perspectiva económica, la reutilización de edificios ofrece ventajas significativas que frecuentemente pasan desapercibidas en los análisis superficiales. Mientras que la demolición puede parecer inicialmente más sencilla, los costos asociados con la disposición de residuos, el transporte de materiales y la nueva construcción pueden superar significativamente a los de la rehabilitación. Un edificio existente ya cuenta con una infraestructura establecida, conexiones a servicios públicos y una estructura básica que, en la mayoría de los casos, puede adaptarse a nuevos usos con inversiones estratégicas.
Desde la perspectiva ambiental, el impacto es aún más significativo. La demolición de edificios genera aproximadamente el 40 % de todos los residuos de construcción en países desarrollados, y la producción de nuevos materiales de construcción representa cerca del 11 % de las emisiones globales de CO2. Cuando reutilizamos un edificio, preservamos lo que los expertos llaman “energía incorporada”, es decir toda la energía que se utilizó para extraer, procesar, transportar y ensamblar los materiales originales.
Un edificio típico de oficinas de tamaño medio contiene energía incorporada equivalente al consumo anual de energía de 200 hogares. Demolerlo no solo desperdicia esta energía, sino que requiere energía adicional para la demolición y la construcción nueva. La reutilización, por otro lado, conserva esta energía incorporada y requiere significativamente menos materiales nuevos.
El aspecto ético de la reutilización de edificios va más allá de las consideraciones ambientales y económicas. Los edificios son repositorios de memoria cultural y colectiva. Cada estructura cuenta una historia sobre la comunidad que la construyó y las generaciones que la han habitado. La demolición indiscriminada, como lo que sucede hace décadas en barrios emblemáticos de Lima, erosiona este patrimonio cultural y debilita el sentido de lugar y continuidad histórica que es fundamental para la cohesión social.
Un legado que la reciente CADE dejó a Arequipa fue el “entregable” Epicentro, un piloto en el Centro Histórico para su desarrollo de la renovación urbana sostenible. Esto incluye mejorar la experiencia ciudadana, fortalecer el patrimonio histórico, lidiar con las condiciones climáticas e incrementar la seguridad en la zona. El sector privado financia la iniciativa.
El primer capítulo viene con el mejoramiento de la calle Santa Catalina, de por sí una de las más hermosas del Perú. En esta entrega se incluye la instalación de iluminación LED con paneles solares para mejorar la seguridad y reducir el consumo energético; la implementación de un sistema de cámaras de video vigilancia en los negocios del sector e interconectadas a las cámaras de la municipalidad y la comisaria; y la instalación de macetones de concreto con árboles locales y geranios en todas las ventanas del sector.
En la primera cuadra de la calle, al lado de la Plaza de Armas, se encuentra el Centro Cultural de la UNSA, la Universidad Nacional San Agustín. Fundado en 2017, ocupa el espacio de una de las casonas más entrañables de la Ciudad Blanca: la casa Arróspide o Irribery, construida en 1743. La conocían como la casa parlante por sus mensajes tallados sobre el sillar.
Hoy los mensajes son culturales, y frecuentes. Desde que abrió sus puertas al público, el Centro Cultural ha alojado alrededor de 500 exposiciones en sus ocho galerías. Se trata de un concepto que, más allá de diferencias y altibajos entre las exposiciones, dejan al espectador satisfecho tras la visita. El saludable porcentaje de exposiciones de artistas locales es otro punto a favor. Todo además del resto de agenda cultural que incluyen talleres y películas.
El CCUNSA es de parada obligada en una calle que incluye el emblemático convento de clausura que lleva el mismo nombre y el local de la Alianza Francesa, otro destacado escenario cultural en Arequipa.
El esfuerzo por mejorar un centro histórico único en el continente contrasta con el tráfico inmanejable en Arequipa, ya que los traslados dentro de la ciudad pueden demorar una hora. Los esfuerzos por peatonalizar el centro van en la dirección correcta, aunque el precio a pagar sean los cada vez más infranqueables embotellamientos circundantes.
En ese sentido, Gonzalo Galdós, presidente de IPAE con el que Dina Boluarte no quiso conversar –no quería conversar con nadie, en realidad, al final faltó al evento porque a última hora demandó leer su intervención y marcharse sin preguntas– propuso “refundar Arequipa con su original carácter industrial y agropecuario alrededor de Majes Sihuas” y a la vez “entregarle” al mundo su centro histórico como ciudad monumental. Una propuesta que hoy puede sonar imposible, pero que no lo es tanto si se toma en cuenta la agenda en marcha. Lo de un centro arequipeño libre de tráfico sí sería un presente plantado en las faldas del volcán.
Por Roberto Ochoa B.
Fotos de Carlos Bravo

Reclutamiento en Ucrania incluye a mercenarios hispanoamericanos. La mayoría son militares retirados o en inactividad. Peruano estadounidense Carlos Bravo comenzó como corresponsal de guerra independiente y hoy es oficial de prensa de la Unidad Guajiro, de la 13° brigada de la guardia nacional ucraniana Khartiia. La empresa peruana IdroneWall es mencionada entre las reclutadoras.
Cuando se desencadenó la guerra, el fotógrafo peruano Carlos Bravo fue uno de los primeros hispanohablantes que llegaron a la zona de conflicto. Bravo es mitad peruano y mitad gringo, radica en California, y viajó a Ucrania siguiendo el ejemplo de otros voluntarios internacionalistas que llegaron procedentes de Estados Unidos y de Europa, específicamente, de países anglosajones.
“El inglés era el idioma con el que nos entendíamos, incluso, con los propios ucranianos”, recuerda Bravo. Tres años después ya no extraña escuchar charlas y la mejor salsa en idioma español, no solo en las calles céntricas de Kiev y otras ciudades. También en las trincheras que corren a lo largo de todo el frente de guerra.


Bravo revela que “en su mayoría son colombianos y brasileros. También argentinos y venezolanos. He tenido la suerte de convivir con ellos tanto como corresponsal de guerra independiente y ahora como oficial de prensa en la Unidad Guajiro, de la 13° brigada de la guardia nacional ucraniana Khartiia”.
El horror de la guerra y la terrible sangría ha provocado el éxodo de ucranianos en edad de reclutas y como reservistas. De ahí que cada vez más son las empresas locales, de EE.UU. colombianas y hasta peruanas las que reclutan mercenarios. Al comienzo se priorizaban con experiencia militar, pero ahora todo vale y la paga es buena.
“Sus historias son casi las mismas –revela Bravo– la mayoría son militares retirados o en inactividad. Casi todos casados y con hijos en su país de origen. la mayoría con familias esposas e hijos”. Reconoce que al comienzo resulta difícil adaptarse a la enorme diferencia cultural: la comida, el idioma con un alfabeto tan diferente al nuestro, el clima extremo (en estos días las temperaturas descienden a menos 20 grados centígrados), que hace tan difícil sobrevivir en las trincheras.
Pero Bravo sostiene que lo más difícil es adaptarse a este nuevo tipo de guerra. Un miliciano colombiano se lo explicó: “Al principio era como estar en esas películas de la Segunda Guerra Mundial, pero luego compruebas que el frío es tan brutal que no provoca refugiarse cuando ataca el enemigo, dan ganas de salir a enfrentarlos para matar también el frío”. Y es que la mayoría de milicianos colombianos llegan con experiencia en guerra de guerrillas en las selvas tropicales, donde el Ejército tiene una clara ventaja logística y tecnológica. Pero en el frente ruso-ucraniano es como empezar todo de cero. Acostumbrarte a la guerra de drones te puede costar la vida. Hasta el soldado más experimentado tiene que empezar de cero. “Aquí todos somos iguales. No importa si llegas con grado de oficial o de recluta”, agregó el miliciano colombiano.



A fines de 2022, Bravo tuvo el ´primer contacto con hispanoblantes cuando conoció el trabajo de Tina Soini, una finlandesa nacida en Iquitos y nieta de un biólogo pionero en el estudio y conservación de la tortuga charapa en la reserva del Pacaya-Samiria, en Loreto. Fue la primera con la que pudo comunicarse en español y le dedicó un reportaje a su heroica misión: el rescate de miles de mascotas abandonadas por la guerra. Por aquellos días ya se calculaba en diez millones los perros, gatos y otras mascotas muertas en el extenso frente de guerra. Esta historia lo conmovió de tal manera que se integró a una brigada de salvataje de mascotas. Pero el difícil trabajo se volvió imposible conforme se agudizaba el conflicto hasta que fue reclutado como oficial de prensa en la unidad de milicianos hispanohablantes.
Bravo sostiene que con ellos se siente como si estuviera en su barrio limeño. “Lo que resalto mucho es ese espíritu latino, siempre con buen humor, bromeando y riendo hasta en los momentos más difíciles. No dejan de escuchar alguna que otra salsa para relajarse tras los entrenamientos o luego del combate. Y contagian ese espíritu a los propios soldados ucranianos que, al principio, miraban con recelo y un poco desconcertados. Ahora son parte de sus vidas y de sus familias. Muchos ucranianos ahora han aprendido español o, al menos, lo esencial para entenderse durante el combate. Es fascinante ver como se han adaptado unos con otros”.
Mientras en el lado ruso, los mercenarios pertenecen a ejércitos de empresarios privados aliados del Kremlin, en Ucrania el reclutamiento se da por empresas de seguridad, algunas de ellas con amplia /y tenebrosa experiencia en Irak y en Medio Oriente. Un revelador informe de Daniel Kersffeld publicado en el portal www.otramirada.pe, sostiene que “detrás de la cooptación de los combatientes latinoamericanos se encuentran algunas de las principales empresas estadounidenses dedicadas a la provisión de combatientes asalariados en distintas guerras y conflictos internacionales (…) deben tomarse en cuenta otras empresas con presencia en Ucrania, como la estadounidense DynCorp International y la británica Armor Group, junto con la peruana IdroneWall, que promociona la conformación de una ‘legión extranjera hispanoamericana’. La publicidad de la que estas empresas suelen valerse para atraer a nuevos interesados en combatir en Ucrania suele ser señalada por sus ambigüedades y, eventualmente, también por sus falsedades…”.



En el caso de la unidad Guajiro, donde milita Carlo Bravo, “los contratos son de seis meses que se pueden extender y la paga es de dos mil dólares mensuales. Las nuevas leyes también son atractivas. Desde julio último todo aquel que milita en el ejército ucraniano tiene los mismos derechos y el mismo pago que los ucranianos, y pueden acceder a los grados de oficiales. Ahora también se ve a muchos de ellos casados con ucranianas…”
Al cierre de la presente edición, Bravo interrumpió la entrevista por los crecientes bombardeos rusos “tenemos que refugiarnos en el búnker y ahí se pierde la señal… es cierto que la guerra es una de las peores experiencias para el ser humano, pero son estas situaciones extremas donde también se ve lo mejor del ser humano”, nos dijo antes de cortar la comunicación.



Escribe: Gerardo Barraza*
Corea del Sur está conmovido por el fallido golpe de su presidente Yoo Suk-Yeol que, asustado por el ruido político generado por las imágenes de su esposa aceptando el regalo de un bolso Dior, valorizado en USD 2 mil, pretendió cerrar el Congreso con una ley marcial. La respuesta ciudadana y de los parlamentarios lo tiene hoy frente a una posible destitución.
Si bien Corea del Sur y Singapur, tienen similitudes (ambos son países asiáticos con un extraordinario crecimiento económico en la segunda mitad del siglo XX, enfocados en la educación y tecnología), también tienen diferencias. Una fundamental es que, desde 1965, año de su independencia, a Singapur lo gobierna un solo partido, Acción Popular.
Poco antes de la inauguración del puerto de Chancay, el ministro de Transportes y Comunicaciones, Raúl Pérez Reyes, anunció que “nuestro objetivo es convertirnos en el Singapur de América Latina, de forma tal que la carga portuaria pase por aquí cuando vaya a Asia”.
Tiene algo de sentido. Geopolíticamente, la costa peruana se ubica muy bien en el centro de Sudamérica para reducir distancias con nuestros vecinos asiáticos del otro lado del Pacífico. Singapur se emplaza en el estrecho de Malaca, estratégicamente en el corazón marítimo del sudeste asiático. Por sus puertos transitan barcos entre Asia, Europa y el medio Oriente. Perú y Singapur tienen ubicaciones claves en el globo terráqueo.
Por allí tiene alguna razón la aspiración ministerial, pero las diferencias empiezan a multiplicarse cuando comparamos los 728 km2 de Singapur (y sus casi 6 millones de habitantes) con el millón 285 mil 216 km2 del Perú (y sus más de 34 millones de pobladores). El Perú es mil 700 veces más grande.
Pero mientras el PBI per cápita de Singapur es de USD 75 mil, uno de los más altos del mundo, en nuestro país no superamos los USD 7200. Un elefante misio al lado de una rana millonaria.
MÁS DE 200 VERSUS
CERCA DE 60 AÑOS
Acabamos de cumplir 203 años de país independiente y republicano. Singapur recién conmemoró 59 años en la misma condición, libre del imperio británico. Otra vez, no por ser mayores hemos madurado más en la atención de las necesidades de la gente. Como decía Einstein, el tiempo es relativo.
Cuando empezó su vida independiente, Singapur era un conjunto de islas pobres y sin recursos naturales.
¿Cómo así se convirtió en una de las economías más prósperas? Toda la bibliografía responsabiliza de este “milagro” a un abogado socialista y sindicalista (un caviar para la jerga local), formado en el Reino Unido: Lee Kuan Yew.
Este político visionario y pragmático, líder fundador de Acción Popular, como el partido del arquitecto Fernando Belaunde, advirtió que su modesto archipiélago no tenía recursos naturales como el Perú. No contaba con minerales, petróleo ni agricultura. Menos aún con agua potable. Lo tenían que comprar de los países vecinos.
EDUCACIÓN, EDUCACIÓN…
Lee apostó a su ubicación geográfica para convertir Singapur en el hub portuario y logístico.
Pero lo fundamental fue invertir en la educación de su población. Un país sin recursos naturales no podía darse el lujo de dejar, a un lado, su potencial humano.
En todos los niveles, desde el básico, la secundaria y la universitaria estableció progresivamente un sistema educativo superexigente. Para alcanzar vacantes en las mejores universidades, los singapurenses estudian un promedio de 12 horas diarias.
En el libro “¡Basta de Historias!”, el periodista argentino Andrés Oppenheimer identificó que uno de los factores del éxito fue la enseñanza obligatoria de inglés desde los primeros grados. Lee decidió hacerlo así para convertir su país en puerto clave y centro del comercio mundial. Así abrió las puertas a empresas multinacionales de tecnología y logró multiplicar el empleo.
Otra decisión clave fue hacer de Singapur un país global. Su sistema educativo fomentó que sus estudiantes, de todos sus niveles, salieran al exterior a seguir formándose. Pragmatismo. ¿Para qué un centenar de universidades en el Perú, muchas precarias, si se puede estudiar afuera (incluso en América Latina)?
También abrió las puertas a universidades calificadas de todo el mundo. Hoy Singapur tiene, además de seis universidades públicas, alrededor de 30 privadas, la mayoría asociadas a centros académicos extranjeros. ¿Se imaginan que en el Perú estuvieran Harvard, la Complutense de Madrid o la Universidad de Sao Paolo? ¿Lo permitirían nuestros congresistas propietarios y promotores de universidades negocio?
Para Lee siempre estuvo claro que en la base de un buen sistema educativo tienen que estar excelentes maestros, bien calificados y mejor remunerados. Hoy en Singapur un profesor gana tanto como un ingeniero. Por eso para ser maestros postulan los mejores. Un profesor secundario puede llegar a ganar casi USD 6 mil mensuales. Y también hay meritocracia. Un docente es permanentemente evaluado y si no es competente, sale del sistema. ¿Toleraría algo así el Sutep en nuestro país?
Tampoco han descuidado la formación técnica a través de institutos tecnológicos donde los estudiantes se entrenan para salir a trabajar de frente a las empresas. Y no están en manos del ministerio de Educación, sino del portafolio de Comercio e Industria. Más pragmatismo puro.
EL BILLETE DE DOS DÓLARES
Su billete más transado, el de dos dólares no tiene el retrato de un prócer o héroe de la independencia, sino un salón de clases con un profesor al frente y una sola palabra en la parte inferior: “Educación”.
Singapur gasta el 2.4 % del PBI en Educación, relativamente menos que el Perú que está en 4 %. Pero también está el aporte del estudiante y sus familias. Seguir una carrera en la Universidad Nacional de Singapur puede costar USD 5 mil anuales, pero puede ser cubierta por préstamos estudiantiles que se pagan al culminar la carrera y en los primeros años del ejercicio profesional. Otra señal de pragmatismo. ¿Derecha o izquierda? Discusión bizantina en estos tiempos.
Y, más que “fuga”, hay “captación” de talentos. ¿Cómo así? Singapur tiene abiertas sus puertas a investigadores de todo el mundo ofreciendo que si emigra un científico singapurense ingresan dos foráneos. No pocos latinos desarrollan innovación en este singular país.
En línea con esta apertura, el primer ministro de Singapur, Lawrence Wong, quien estuvo en Lima para APEC, insistió en el Tratado de Libre Comercio para Asia-Pacífico (FTAPP por sus siglas en inglés).
¿Y LA CORRUPCIÓN
Y DELINCUENCIA?
Para evitar la corrupción de los funcionarios públicos, pagan muy bien. Wong gana USD 1.6 millones al año, el sueldo más alto de un mandatario en el mundo, frente a los USD 400 mil de Joe Biden. ¿Funcionaría esa política en el Perú?
También los índices delictivos son bajos. Además de severas penas de cárcel, han incorporado los castigos corporales a su sistema de justicia. Una vara de ratán de un metro sirve para infligir drásticos castigos a quienes delinquen. Si son delitos graves por lo menos 24 azotes. Los singapurenses aseguran que el escarmiento es muy efectivo, además de la cárcel y las multas, porque es muy doloroso y deja marcas imborrables.
Reportes de la BBC señalan que en Singapur hay un régimen conservador y “semiautoritario” que ejerce censura sobre los medios de comunicación opositores y enjuicia a sus adversarios políticos aplicando penas que los destruyen económicamente.
¿Debe el Perú transitar este camino para convertirse en el Singapur de América Latina? De regímenes autoritarios ya hemos aprendido que no es la alternativa (territorio fértil para la corrupción y el abuso del poder). Pero la ruta de la buena educación (no como negocio) si es una lección obstinadamente mundial que estamos obligados a recorrer. No basta un megapuerto y menos aún solo buenas intenciones.
*Periodista e ingeniero
Escribe: JUSTO CARBAJAL AGUIRRE
Las exportaciones han alcanzado cifras históricas en 2024. Según el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR), a lo largo de este año han crecido en un 4 % y llegarán a un total de USD 64 000 millones. Pero lo que llama la atención es que de este incremento –según registra ComexPerú– son las agroexportaciones las que más se dispararon, llegando a un aumento de casi 12 % solo en el primer semestre del año.
Los envíos de paltas frescas lideran el ranking de principales productos exportados, con un valor de USD 754 millones. Entre otros productos destacados están la quinua y la cebolla roja.
EE.UU. fue el principal destino de las exportaciones agrícolas a septiembre de 2024. Este mercado concentró el 30.6 % del total de envíos del sector, con un valor exportado de USD 2366 millones. China, desde luego, sigue siendo un destino clave para productos como paltas y arándanos.
Y los países de la Unión Europea, especialmente Países Bajos, España, Alemania y Reino Unido, también son importantes mercados para los productos agroindustriales peruanos. Entre enero y agosto de este año, Perú ha experimentado un notable aumento en sus exportaciones hacia Europa, alcanzando la impresionante cifra de USD 2318 millones de dólares. Es un aumento del 28.2 % en comparación con el mismo período del año anterior, según informa la Asociación Nacional de Exportadores (ADEX),
Aunque muchos yerran al ver el ‘boom’ de la agroexportación de manera aislada, es preciso reconocer que la logística es la fuerza que organiza y pone en marcha los engranajes invisibles de este sector. Y es que el transporte es el verdadero puente entre la producción interna y la exportación. Es la columna vertebral.
A pesar de las dificultades globales como la inflación y la desaceleración económica mundial, las exportaciones agropecuarias no tradicionales –aquellas que no incluyen minerales o productos tradicionales como el cobre y el oro– representan alrededor del 25 % del total de productos exportados. Y las exportaciones de frutas y hortalizas frescas, como arándanos, uvas y espárragos también han tenido un crecimiento impresionante. Asimismo, el aromático kion también ha venido cobrando mucho interés en el mercado internacional, rompiendo récords de exportaciones hasta por vía aérea.
NO PERDER LA OPORTUNIDAD
Ante la tendencia alentadora, lo que se necesita, en consecuencia, es mejorar la infraestructura logística del país. El transporte, los puertos, la conectividad interna y las aduanas son áreas que requieren una especial atención. ¿De qué sirve tener una producción agrícola o minera de primer nivel si los productos se pierden en el camino debido a una infraestructura deficiente o una gestión de transporte caótica? La logística no es solo mover cosas de un lugar a otro; es hacerlo de la forma más rápida, segura y económica posible.
Actualmente, nuestro país tiene uno de los costos logísticos más altos de la región, pues es el 28 % del valor total de las exportaciones, según la Cámara de Comercio de Lima (CCL). Países como Chile y Brasil tienen un promedio de 17 %. Este sobrecosto afecta directamente la competitividad de las exportaciones peruanas. ¿Cuáles son las razones? Son varias. Pero vale la pena mencionar a la más significativa: el costo del transporte dentro del país.
Desde los Andes hasta la costa, los caminos rurales y las carreteras son precarios, y los puertos frente al Pacífico carecen de la infraestructura necesaria para atender grandes volúmenes de carga, lo que retrasa la salida de los productos hacia los mercados internacionales. Esto se traduce en mayores costos y, por ende, en precios menos competitivos en los mercados globales.
CORREGIR ERRORES
A pesar de los valiosos logros del sector, es justo decir que la logística nunca ha sido vista como una prioridad estatal. Mientras que en otros países los gobiernos invierten en infraestructura para fortalecer sus cadenas de suministro, en el Perú el enfoque ha sido más reactivo que proactivo.
Un ejemplo elocuente es la poca atención que se da al problema hídrico en el país. De acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), Piura, Lambayeque, La Libertad y Cajamarca presentaron deficiencias de lluvia desde hace ya un año. Y este escenario se mantendrá a 2025, con reportes de anomalías en la precipitación de hasta -100 %. ¿Qué se va a hacer al respecto? Los afectados por la insuficiencia hídrica están principalmente en la sierra y la costa norte del Perú.
Otra dificultad más es la falta de recargos para la cadena de frío. Estos escenarios dificultarían el desempeño de los principales productos de temporada de la oferta exportable agrícola: los arándanos y las uvas. Las malas condiciones en los próximos meses se reflejarían en el rendimiento de la producción y el tamaño de los frutos.
Y para empeorar más las cosas, hay protestas en el sur del país. La región de Arequipa está en serios problemas de conexión debido a la toma de carreteras en contra de reformas legislativas en minería (ampliación del Reinfo).
Se necesita más que nunca mejorar la Red Vial Nacional y darle mantenimiento oportuno a las pocas vías que contamos. Si bien se proyecta una inversión de más de USD 2 mil millones para construir nuevas carreteras, es difícil confiar en que estas se concretarán pronto.
El gobierno ha anunciado varias iniciativas para mejorar la competitividad del sector agroexportador, pero ¿cuántos de estos proyectos se llevan a cabo de manera efectiva? El Plan Nacional de Infraestructura para la Competitividad, por ejemplo, busca mejorar la infraestructura en todo el país, pero en la práctica, tiene avances más bien limitados.
El Perú posee el potencial de convertirse en un líder mundial en exportaciones gracias a los TLCs que tenemos vigentes con las economías más preponderantes del mundo. Los recursos están ahí, la demanda global es amplia, y nuestros productos tienen una calidad excepcional. Pero todo esto dependerá de una cuestión fundamental: la logística. Sin ella, todo lo demás será solo un castillo de arena. Las cifras son claras. Los proyectos están en marcha. El Ejecutivo necesita priorizar la nueva infraestructura, la eficiencia en puertos, la agilidad en aduanas y la mejora de las redes de transporte interno.
Es tiempo que el ejecutivo se ponga a trabajar no solo en temas de infraestructura vial en todo el Perú, sino también se deberían revisar los TLC, firmados hace más de 15 años. Como todo en la vida, con el paso del tiempo se van sufriendo cambios y es necesario actualizarlos de acuerdo con los nuevos tiempos.
–¿Cómo funciona el intercambio con universidades del exterior en el Centro de Idiomas de la Universidad Continental?
El Centro de Idiomas de la Universidad Continental, como parte de la red global Global Partners in Education (GPE), ofrece a sus estudiantes una experiencia de intercambio académico y cultural sin necesidad de salir del país. GPE conecta a 61 universidades en 31 países, distribuidos por todo el mundo: Medio Oriente, África, Asia, Europa y América.
Mediante herramientas tecnológicas como videoconferencias, chats en línea y proyectos colaborativos, los estudiantes interactúan directamente con sus pares internacionales. Esto les permite compartir conocimientos, intercambiar ideas y desarrollar competencias clave para su formación profesional, mientras amplían su red global.
Este programa, reconocido por la UNESCO, no solo permite ampliar la red de contactos global, sino que también ofrece una plataforma ideal para desarrollar competencias interculturales, mejorar el aprendizaje y prepararse para un entorno laboral cada vez más globalizado. De esta manera, nuestros estudiantes enriquecen su formación académica, adquieren habilidades internacionales y se posicionan como profesionales con visión global.

–Además del inglés, ofrecen cursos de portugués, italiano, francés y quechua. ¿Qué perfiles suelen optar para estos idiomas?
Cada uno de estos idiomas responde a necesidades específicas en términos de crecimiento académico y acceso profesional:
• Portugués: una herramienta clave para estudiantes y profesionales interesados en el comercio internacional, las relaciones empresariales y el turismo. Brasil, como principal economía de Sudamérica, ofrece múltiples oportunidades laborales, y el dominio del portugués puede aumentar los ingresos hasta en un 20 % en sectores relacionados con exportaciones, negocios y proyectos binacionales.
• Italiano: más allá de su riqueza cultural, el italiano es elegido por quienes desean acceder a programas académicos en universidades europeas, especialmente en áreas de investigación y ciencias sociales. Además, el dominio del italiano abre puertas a becas internacionales y trabajos en empresas con vínculos comerciales con Europa.
• Francés: este idioma se posiciona como un activo valioso en el mercado global. Es elegido por quienes buscan ascensos laborales o carreras en diplomacia, negocios internacionales y cooperación internacional. En Perú, el conocimiento del francés puede incrementar las posibilidades de obtener becas y mejorar salarios hasta un 25 %, especialmente en sectores multinacionales.
• Quechua: nuestro curso de quechua no solo refuerza la identidad cultural, sino que también tiene un impacto profesional significativo. Es clave para quienes trabajan en turismo, desarrollo social o educación en comunidades andinas. Además, cada vez más empresas y organismos estatales valoran el conocimiento del quechua, lo que puede diferenciar a los profesionales en procesos de selección.
–Son un centro de evaluación autorizado por Cambridge. ¿Qué significa esto para sus estudiantes?
Somos un Authorized Exam Centre de Cambridge Assessment. Evaluamos a cerca de 2000 estudiantes al año, permitiéndoles certificar oficialmente su nivel de inglés con estándares internacionales.
Esta certificación no solo valida sus conocimientos, sino que también les abre puertas a becas internacionales, ascensos y mejores salarios, tanto en Perú como en el extranjero. Contar con una certificación Cambridge no es solo un logro académico, sino una ventaja competitiva que impulsa sus oportunidades en un mundo globalizado.
–¿Cómo describiría el impacto del Centro de Idiomas en los estudiantes de la Universidad Continental?
Diría que estamos transformando vidas. Más allá de enseñar idiomas, nuestro enfoque es crear ciudadanos globales, preparados para afrontar los retos del mundo actual. Gracias a programas como Global Partners in Education y nuestra alianza con Cambridge, ofrecemos una formación que trasciende las aulas, conectando a los estudiantes con el mundo y potenciando su desarrollo profesional y personal.