Por más que su figura inspire memes y parodias, César Acuña Peralta no es un personaje menor en la política peruana. Su partido, Alianza Para el Progreso (APP), no solo tiene una bancada congresal de 14 miembros —clave en el ajedrez parlamentario actual— sino que ha logrado consolidar una red nacional con 5 gobiernos regionales, 17 alcaldías provinciales y 169 distritales. Un músculo político que, sin embargo, no se traduce en intención de voto presidencial: apenas 1.8 % en la última encuesta de CPI (mayo 2025).
Hoy, Acuña ostenta más influencia en el gobierno de Dina Boluarte que la mayoría de aliados. Tiene presencia directa en el Ministerio de Salud, en EsSalud, y hasta en la Contraloría, una institución clave en la actual coyuntura. Sin embargo, él insiste en marcar distancia: su entorno asegura que APP “no comparte la forma en que el Ejecutivo enfrenta la inseguridad, la reactivación económica ni la lucha contra la corrupción” y que su respaldo responde a un “compromiso con la gobernabilidad”.
Esta semana Acuña anunció que su partido ya cuenta con una lista de candidatos al Congreso. Aseguró que tendrán candidato a la Presidencia, aunque no sea él, y no descartó una alianza.

Gobernador regional de La Libertad en su segundo mandato, exalcalde de Trujillo en dos periodos, dos veces congresista, Acuña solo ha postulado una vez a la presidencia —en 2021, con un discreto 6 %—. En 2016 fue excluido y en 2011 se alió con Pedro Pablo Kuczynski en la Alianza por el Gran Cambio, que obtuvo un significativo 18.5 %. ¿Buscará ahora una fórmula similar?
Lo que se proyecta es otra estrategia: aprovechar la reinstauración del Senado. Según fuentes de su entorno, tanto él como su hijo Richard Acuña —quien ejerce una influencia significativa sobre la bancada de APP y en el propio Congreso— estarían decididos a postular. César encabezaría la lista por el norte; Richard, por Lima. Una jugada que pone sobre la mesa la disyuntiva: ¿vale más intentar una segunda postulación presidencial o blindar el capital político en la nueva cámara alta?
Desde La Libertad, Acuña pretende construir una narrativa de eficiencia. Un documento interno destaca más de 260 obras en 28 meses, con inversión récord en seguridad ciudadana y salud, incluida la promesa del hospital universitario más grande del Perú. También apunta a la transparencia en la ejecución de más de S/ 1100 millones en obras por impuestos y al liderazgo nacional en proyectos de infraestructura vial y educativa.
Pero el verdadero activo de César Acuña sigue siendo económico: la Universidad César Vallejo, la más grande en número de estudiantes en el país, controlada en 99.6 % por su familia. Según estimaciones del investigador Ernesto Linares, Acuña ocupa el puesto 13 entre las mayores fortunas del país, con un patrimonio de 490 millones de dólares. Su influencia en el rubro educativo ha crecido en paralelo a la valorización del sector a nivel internacional. A eso se suman inmuebles en el norte y una voluminosa flota vehicular.

