Por: LUIS MIGUEL IGLESIAS LEÓN
Hace apenas unos años, las estrategias de defensa y seguridad nacional estaban concentradas en la defensa de tres tipos de espacio: el espacio territorial, el espacio marítimo y fluvial, y el espacio aéreo, cada uno de los cuales es resguardado por una fuerza armada particular. Sin embargo, el avance de la interconexión digital a nivel global y el mayor uso de tecnologías digitales tanto por los Estados, empresas y ciudadanos, ha llevado a que en la última década se vaya perfilando un nuevo espacio clave para garantizar nuestra seguridad, como es el ciberespacio.
Este ciberespacio, que la RAE define como el “entorno virtual donde se desarrollan las interacciones y actividades a través de redes informáticas”, constituye hoy el principal espacio en el que realizamos nuestras actividades y, por ende, el que está sujeto a mayores amenazas de diverso tipo e impacto, desde simples hackers que buscan acceder a nuestros datos y cuentas bancarias, hasta ciberdelincuentes cuyos ataques cibernéticos pueden afectar a entidades bancarias, empresas eléctricas y de telecomunicaciones, e infraestructuras críticas de un país. Nuestro país no es ajeno a estas amenazas, siendo un ejemplo de ello el robo masivo de datos en RENIEC, cuya secretaría general detectara oportunamente, denunciando y bloqueando más de 4.6 millones de ataques cibernéticos a sus sistemas.
Para hacer frente a estas nuevas amenazas, en septiembre de 2024 se dictó el Decreto Legislativo No 1639, que incorporó competencias y funciones en materia de ciberdefensa al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas en el marco de la Ley No 30999, Ley de Ciberdefensa, otorgándole así diversas facultades para garantizar la seguridad de nuestro ciberespacio, incluyendo planificar, coordinar, organizar y conducir operaciones militares de ciberdefensa, especialmente para la protección de activos críticos nacionales y recursos claves, así como dirigir y centralizar el registro de información sobre ataques informáticos y patrones de amenazas que pueden afectar a nuestro ciberespacio.
Es en este marco que el pasado 05 de julio, el Ministerio de Defensa dictó tres decretos supremos que modifican los reglamentos del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el Ejército del Perú y la Marina de Guerra, a fin de regular con mayor detalle la organización y ejecución de operaciones de ciberdefensa por parte de nuestras Fuerzas Armadas, incluyendo la implementación de Comandos Operacionales y Especiales para tal efecto. En el caso de nuestra Marina de Guerra, el Decreto Supremo No 006-2025-DE ha dispuesto así la conformación de un Componente de Ciberdefensa, estando a cargo del comandante general de la Marina conducir las acciones de preparación, formación, capacitación, especialización, perfeccionamiento, entrenamiento, mantenimiento y equipamiento de dicho componente, en función de los objetivos y de las políticas de seguridad y defensa nacional.
Asimismo, Marina también tendrá a su cargo el ejercicio del control, vigilancia y defensa del entorno digital o ciberespacio, orientado a la defensa y protección de la soberanía, los intereses nacionales, los activos críticos nacionales (ACN) y recursos claves (RC) para mantener las capacidades nacionales en el área de su responsabilidad, brindando una respuesta eficaz a las amenazas y ataques existentes en el ciberespacio. Para ello, esta Comandancia tendrá la responsabilidad de planear, organizar y conducir a su nivel las operaciones militares en y mediante el ciberespacio, ejerciendo el comando y control de las operaciones de ciberdefensa propias, así como formular y controlar las políticas de seguridad de los sistemas institucionales, entre otras acciones a su cargo.
Estas disposiciones muestran, entonces, que las Fuerzas Armadas, y en especial la Marina de Guerra, vienen asumiendo un enfoque renovador e innovador en materia de defensa de nuestra seguridad nacional, adecuándose a los nuevos tiempos y circunstancias que nos trae el siglo XXI, donde las posibles guerras serán ganadas por aquellos que puedan proteger de manera efectiva y eficaz sus sistemas informáticos de cibercriminales, hackeractivistas y terroristas informáticos que, con un solo clic, pueden dejar desconectado e indefenso a todo un país. Por ello, esperamos que esto no solo quede en el papel y se otorguen los recursos suficientes a nuestras Fuerzas Armadas para lograr una protección integral de nuestra nación.






































