Dirigentes del sector descartaron participar en encuentros con el presidente durante el paro y cuestionaron la falta de acciones concretas frente al avance del crimen organizado.
En el marco del primer paro nacional de transportistas de 2026, diversos gremios del sector rechazaron cualquier intento de diálogo con el presidente José Jerí y cuestionaron las reuniones sostenidas por otros representantes con el mandatario, al considerarlas parte de un “show mediático” sin efectos reales frente a la inseguridad que afecta al transporte público.
Walter Carrera, vicepresidente de la Asociación de Transportistas Nacionales Independientes (Asotrani), sostuvo que la protesta responde a la inacción del Ejecutivo ante el avance del crimen organizado y calificó de contradictorio reunirse con el presidente en medio de estas demandas.
“Si reclamamos la inoperancia del Gobierno y la falta de voluntad política para enfrentar el crimen organizado, ¿cómo vamos a marchar o reunirnos con el presidente?”, afirmó en declaraciones a Canal N.
Críticas al rol del Ejecutivo
Carrera señaló que la presencia del mandatario en reuniones con ciertos sectores del transporte responde a una estrategia de imagen. “Es una cámara, un show mediático que descartamos. Rechazamos categóricamente eso y por eso estamos hoy en defensa de la vida y en favor de las víctimas del sicariato”, declaró.
En la misma línea, Elmer Mercado, representante del Comando Unitario de los Trabajadores de Transporte, calificó la actuación del Gobierno como un “show a toda máquina”, recordando que durante protestas anteriores se repitieron anuncios sin resultados concretos.
“El paro anterior fue igual. Hubo exposición mediática, pero no soluciones”, sostuvo.
Reclamo por un plan estructural contra el crimen
Mercado recordó que ha solicitado reiteradamente una reunión con el presidente Jerí, sin obtener respuesta, pese a haber presentado documentos con propuestas específicas. Entre ellas, mencionó la implementación de un “plan antimafia” que enfrente tanto a organizaciones criminales como a redes políticas vinculadas a actividades ilícitas.
“Queremos un plan estructural, completo, que vaya a la raíz del problema”, indicó.
Sobre el anuncio presidencial de un nuevo plan de seguridad, el dirigente expresó escepticismo. “Habrá que ver si ese plan enfrentará a los políticos criminales que se benefician del lavado de activos y del narcotráfico”, añadió.
Demandas laborales del sector
Además de la inseguridad, Mercado subrayó los reclamos laborales pendientes, en particular la necesidad de que las empresas reconozcan el vínculo laboral con los trabajadores para que las víctimas de ataques puedan acceder al Seguro de Vida Ley y a las indemnizaciones correspondientes.
Rechazo a acusaciones del premier
Los gremios también rechazaron las declaraciones del presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, quien sugirió la existencia de vínculos entre transportistas y actividades delictivas.
Roger Salas, dirigente de la Asociación de Transportistas del Perú, negó dichas acusaciones y responsabilizó al Estado por el crecimiento de la informalidad y la delincuencia en el sector.
“La delincuencia surge por la inoperancia del Gobierno. Hablan de informalidad, pero nunca concretaron la reforma del transporte ni establecieron el principio de autoridad”, afirmó.
Otro representante gremial remarcó que, a diferencia de años anteriores, los transportistas ahora se mantienen unidos y que el paro responde a la defensa de la vida de los trabajadores, no a intereses vinculados a licitaciones de rutas.