El sector transporte de Lima y Callao se encuentra nuevamente al borde de la paralización. Martín Ojeda, portavoz de los gremios de los conos de la capital, confirmó que la próxima semana se ejecutará una “medida de fuerza” contundente, que podría consistir en un paro de 48 horas o un plantón masivo. La decisión definitiva se tomará esta tarde, jueves 8 de enero, en una reunión clave entre los principales dirigentes del sector.
La indignación de los transportistas se ha desbordado tras los violentos ataques registrados en los primeros siete días del año. El detonante más reciente fue el atentado contra un conductor de la línea R-28 en Lurín, quien resultó herido de bala en el cuello. Según Ojeda, las empresas Nor Lima, El Nazareno, Huáscar, La 41, entre otras, han sido blanco constante de extorsionadores, lo que demuestra que los acuerdos de seguridad pactados con el Gobierno el año pasado han fracasado en la práctica.
“Falta de prevención” en las comisarías
A pesar de reconocer el esfuerzo de algunas unidades de investigación de la PNP, el gremio critica duramente la labor preventiva. “Mientras la Dirección de Lucha contra la Extorsión hace capturas, las áreas de prevención de las comisarías están haciendo poco o nada”, señaló Ojeda. El dirigente enfatizó que la protesta no es un ataque político contra el Ejecutivo, sino un grito de auxilio ante la falta de estrategias efectivas para proteger la vida de los choferes en los paraderos y rutas críticas.
Cronograma de la protesta
- Jueves 8 de enero (tarde): Reunión final para definir la fecha exacta y si será un “apagado de motores” o un plantón.
- Viernes 9 de enero: Conferencia de prensa oficial para anunciar los detalles de la paralización a nivel metropolitano.
- Próxima semana: Ejecución de la medida de fuerza de 48 horas.
El gremio advierte que la situación es insostenible, pues el pago de cupos se ha triplicado y el costo de no pagar es, literalmente, la vida. Se espera que mañana se brinden los puntos de concentración y las empresas que se sumarán a esta protesta que amenaza con colapsar el tránsito en la ciudad.