El paro de transportistas convocado para este viernes 14 de noviembre no será acatado por la mayoría de los gremios formales. Representantes del transporte urbano, interprovincial y multimodal confirmaron que mantendrán sus operaciones con normalidad, desmarcándose de las movilizaciones convocadas por agrupaciones menores no reconocidas oficialmente.
Voceros cuestionan a los organizadores
Martín Ojeda, director de la Cámara Internacional de la Industria del Transporte, criticó la legitimidad de los convocantes, señalando que muchos carecen de autorización formal y representatividad gremial. Según Ojeda, los gremios urbanos más representativos han dialogado con delegados de los principales conos de Lima y ninguno manifestó intención de unirse a la paralización.
Geovani Diez, vocero del transporte multimodal —que agrupa taxis, colectivos, mototaxis y servicios interprovinciales—, también confirmó que continuarán las operaciones mientras se mantiene el diálogo con el Gobierno. El sector advierte que podrían considerar medidas más drásticas si no se reciben respuestas concretas frente a la delincuencia y la inseguridad en las rutas.
Principales reclamos
Entre las demandas destacan la falta de seguridad, el aumento de extorsiones y sicariato, y la reactivación de programas como el taxi cívico y los corredores logísticos. Según Diez, de más de 2,200 denuncias reportadas por el sector, solo dos habrían recibido respuesta efectiva del sistema judicial.
Participación parcial y movilización juvenil
Algunos sectores minoritarios, como Asotrani y la Alianza Nacional de Transportistas, anunciaron que se sumarán simbólicamente al paro, pero sin interrumpir sus servicios.
En paralelo, la Generación Z ha convocado una marcha ciudadana en la Plaza Dos de Mayo a las 17:30, exigiendo mayor seguridad y cuestionando leyes consideradas permisivas con la criminalidad. La movilización recuerda el caso de Eduardo Ruiz, fallecido en una protesta anterior, que generó críticas y nuevas expresiones de protesta juvenil.
Respuesta del Gobierno
El ministro del Interior, Vicente Tiburcio, aseguró que se reforzará la presencia policial y la capacidad de investigación criminal, y reiteró que se mantendrá un diálogo abierto con los gremios que siguen planteando sus demandas.
La división dentro del sector refleja la heterogeneidad del transporte en Lima y Callao, donde la protesta no generalizada limita su impacto, pero mantiene en alerta a autoridades y usuarios ante posibles incidentes durante la jornada.