El ministerio del Interior (Mininter), en apenas quince días, seis organizaciones criminales fueron intervenidas en operativos coordinados por las Fiscalías Especializadas contra la Criminalidad Organizada (FECOR) y la Policía Nacional del Perú (PNP). Las acciones dejaron 51 detenidos e incluyeron el decomiso de armas, explosivos, municiones, dinero y vehículos, según informó el Ministerio Público.
Las redes investigadas operaban en distintas regiones y estarían vinculadas con delitos como extorsión a transportistas y empresarios, homicidio, tráfico ilegal de terrenos y robo de vehículos. Uno de los casos que concentra especial atención es el de Los Apretadores de Tarma, investigación que comprende a cuatro efectivos policiales por su presunta colaboración con la organización.
Seis organizaciones bajo investigación
Los operativos alcanzaron a las presuntas organizaciones Los Alcaeda, Los Injertos del Rímac Nueva Generación, Cantera, Los Apretadores de Tarma, Los Gatilleros de Lima Norte y Los Parqueros del Jota.
De acuerdo con la información difundida por el Ministerio Público, las intervenciones se realizaron en ámbitos territoriales que comprenden el Callao, Lima, Cajamarca, Ica, Junín y La Libertad, entre otras zonas. Las diligencias incluyeron allanamientos y acciones simultáneas para ubicar a los investigados y reunir elementos relevantes para los casos.
Las pesquisas comprenden distintas modalidades delictivas. Entre ellas figuran presuntas amenazas contra transportistas y empresarios para exigir pagos ilícitos, apropiación ilegal de terrenos y robo de vehículos mediante falsas contrataciones.
Armas, explosivos y dinero incautados
Durante las intervenciones, las autoridades incautaron armas de fuego, explosivos, municiones, teléfonos celulares, vehículos, documentos y dinero en efectivo. En uno de los operativos se encontraron US$ 10.000, según el reporte fiscal.
Los elementos decomisados serán relevantes para el desarrollo de las investigaciones, en la medida en que su análisis permita establecer posibles vínculos entre los detenidos, reconstruir las actividades investigadas y determinar las responsabilidades que correspondan.
Uno de los casos comprende un ataque armado que provocó la muerte de un empresario y dejó a otra persona gravemente herida. En otra investigación, las autoridades indagan el presunto abastecimiento clandestino de explosivos y armamento para actividades ilícitas relacionadas con la minería ilegal.
Cuatro policías investigados en Tarma
Uno de los casos destacados corresponde a Los Apretadores de Tarma, organización investigada por presuntas actividades criminales en las que habrían participado cuatro efectivos policiales: un comandante PNP que se desempeñaba como comisario de Tarma y tres suboficiales.
Según la información fiscal, los agentes habrían brindado protección a integrantes de la organización, facilitado armamento y filtrado información sobre denuncias presentadas contra sus miembros. Estas presuntas acciones son materia de investigación y deberán ser esclarecidas por las autoridades competentes.
El caso pone el foco en la posible participación de funcionarios encargados de combatir el delito en actividades atribuidas a una red criminal. La determinación de responsabilidades dependerá de los elementos de convicción que se incorporen al proceso y de las decisiones de las instancias judiciales.
Fiscales piden fortalecer capacidades
El Ministerio Público señaló que las intervenciones fueron precedidas por investigaciones orientadas a identificar a los presuntos integrantes de las organizaciones, sus funciones y sus mecanismos de operación. El trabajo se desarrolló de manera coordinada con la Policía Nacional.
Jorge Wayner Chávez Cotrina, fiscal superior y coordinador nacional de las FECOR, destacó la labor de los fiscales especializados y reafirmó el compromiso del subsistema con la lucha contra la criminalidad organizada.
Asimismo, subrayó la necesidad de fortalecer las capacidades operativas, presupuestales y logísticas de estas fiscalías para sostener las investigaciones y afrontar las actividades de las redes delictivas.
Los seis operativos representan un nuevo balance de las acciones contra el crimen organizado. El siguiente paso será determinar las responsabilidades individuales en cada caso y establecer, a partir de las pruebas reunidas, el alcance de las presuntas actividades criminales.