En el marco de las acciones orientadas a reforzar la seguridad penitenciaria y el control interno en los establecimientos penales del país, la presidenta del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), Shadia Valdez Tejada, realizó una supervisión inopinada en el establecimiento penitenciario del Callao. La visita tuvo como objetivo verificar el cumplimiento del principio de autoridad, prevenir actos ilícitos y evaluar las condiciones de seguridad dentro del recinto.
La inspección se desarrolló sin previo aviso y permitió a la máxima autoridad penitenciaria constatar de manera directa la dinámica interna del penal, así como las medidas adoptadas para mantener el orden en uno de los centros penitenciarios más importantes del país.
Supervisión directa en pabellones
Durante su recorrido, Valdez Tejada ingresó al pabellón 6 del penal del Callao, donde pudo observar el régimen de vida que llevan los internos. La autoridad penitenciaria recorrió pasadizos, ambientes comunes y el patio del pabellón, verificando las condiciones de control y disciplina existentes.
Según informó el INPE, esta inspección permitió constatar el nivel de cumplimiento de las normas internas, así como la aplicación efectiva del principio de autoridad por parte del personal penitenciario. La supervisión directa es una de las herramientas que utiliza la institución para detectar riesgos, prevenir conductas irregulares y reforzar la seguridad interna.
Prevención de actos ilícitos
Uno de los ejes centrales de la visita fue la prevención de actos ilícitos al interior del penal. En ese sentido, la presidenta del INPE evaluó los mecanismos de control implementados para evitar actividades ilegales que puedan afectar la seguridad del establecimiento y el normal desarrollo de las labores penitenciarias.
Estas acciones se enmarcan en una estrategia más amplia orientada a fortalecer la seguridad ciudadana desde el sistema penitenciario, considerando que el control efectivo de los penales es clave para impedir que organizaciones criminales operen desde el interior de los centros de reclusión.
Evaluación de cárceles productivas
Durante la supervisión, Valdez Tejada también inspeccionó el funcionamiento de los talleres productivos que operan en el penal del Callao bajo la política de Cárceles Productivas, impulsada por el INPE. En particular, visitó los talleres de confecciones de las empresas Palmerezzi e Hilos Dorados, que brindan empleo a más de sesenta internos.
La presidenta del INPE verificó el proceso de elaboración de diversas prendas de vestir que son confeccionadas por los internos en el marco de los convenios suscritos con estas empresas privadas. Estos talleres permiten a los internos acceder a una actividad laboral formal durante su reclusión.
Trabajo y reinserción social
Además de los talleres de confección, la autoridad penitenciaria supervisó el trabajo que realizan los internos en el taller de joyería y en el área de estampado de polos. Estas actividades forman parte de los programas de reinserción social que promueve el INPE, con el objetivo de que las personas privadas de libertad desarrollen habilidades laborales útiles para su vida posterior al cumplimiento de la condena.
Desde el INPE se ha destacado que el trabajo penitenciario no solo contribuye a la rehabilitación y reinserción, sino que también fortalece el orden interno, al mantener a los internos ocupados en actividades productivas bajo supervisión.
Autoridades presentes en la inspección
Durante el recorrido por el penal del Callao, la presidenta del INPE estuvo acompañada por el director de la Oficina Regional Lima, Segundo Adán Rojas Ruiz, y por el director del establecimiento penitenciario, Julio César Falcón Cruzado. La presencia de las autoridades regionales y locales permitió evaluar de manera conjunta el estado del penal y las acciones necesarias para reforzar su funcionamiento.
La supervisión incluyó la revisión de distintos ambientes del establecimiento y la verificación del cumplimiento de los protocolos de seguridad establecidos por la administración penitenciaria.
Estrategia permanente de control penitenciario
El INPE informó que estas supervisiones inopinadas forman parte de una estrategia permanente orientada a garantizar el orden, el control y la seguridad en los establecimientos penitenciarios a nivel nacional. La institución busca reforzar la autoridad del Estado al interior de los penales y prevenir cualquier forma de actividad ilícita.
En un contexto de alta preocupación por la seguridad ciudadana, el control efectivo de los centros penitenciarios se ha convertido en una prioridad para el sistema de justicia. Las autoridades penitenciarias sostienen que una gestión firme y constante es clave para evitar que las cárceles se conviertan en centros de operación del crimen organizado.
Con estas acciones, el INPE reafirma su compromiso de fortalecer la seguridad interna, garantizar condiciones de control adecuadas y promover programas de trabajo que contribuyan a la rehabilitación y reinserción social de los internos.