Una escena de profunda desolación ha conmocionado a los residentes del poblado de Matichico, en la provincia de Ambo. Simión Nieves Espinoza, un adulto mayor que vivía en condiciones de extrema precariedad, fue hallado sin vida en el interior de su vivienda tras permanecer varios días en abandono. El caso ha generado especial impacto debido a que su mascota, un perro de color negro, se alimentó de parte del cuerpo del fallecido ante el encierro y la falta de comida.
El hallazgo fue realizado por su sobrino, Marcelo Espinoza, quien acudió al inmueble para entregarle víveres. Al no obtener respuesta y percibir un olor fétido, forzó el ingreso y encontró el cadáver en avanzado estado de descomposición sobre un colchón. Según las primeras estimaciones de las autoridades, el deceso habría ocurrido entre tres a cuatro días antes del descubrimiento.
Una vida marcada por la soledad
Testimonios de familiares indicaron que Nieves Espinoza vivía solo desde hace años en una estructura rústica, teniendo como único contacto esporádico a su sobrino. A pesar de su avanzada edad y de haber manifestado problemas de salud en los últimos meses, el adulto mayor no formaba parte de programas sociales de asistencia permanente, lo que agudizó su situación de vulnerabilidad.
“El perrito dormía con él y no tenía qué comer”, relataron sus allegados, subrayando que el can actuó por puro instinto de supervivencia al quedar atrapado junto a su dueño fallecido. La imagen del animal, que acompañó al anciano durante años, ha sido señalada por los vecinos como un reflejo del olvido estatal y familiar hacia las personas de la tercera edad en zonas rurales.
Diligencias y traslado
Los restos del septuagenario fueron trasladados a la morgue de Ambo por disposición del Ministerio Público para los exámenes de ley correspondientes. Por su parte, la única hija del fallecido, quien reside en Lima, fue notificada del suceso y se espera su llegada a la región para proceder con el sepelio.