La violencia contra el transporte público volvió a golpear al Callao. Una combi que cubría la ruta entre Lima y la provincia constitucional fue incendiada durante la madrugada de este martes en el distrito de Bellavista, en lo que constituye el segundo atentado de este tipo registrado en menos de una semana contra unidades que prestan servicio en ese corredor.
El ataque ocurrió en el jirón Ricardo Palma, donde, según relataron vecinos de la zona, un hombre llegó hasta el lugar y dejó un artefacto explosivo junto al vehículo estacionado frente a la vivienda de su propietario. Minutos después se produjo la detonación, provocando un incendio que consumió por completo la unidad y la dejó inservible.
Propietarios denuncian amenazas de bandas criminales
Aunque evitaron brindar mayores detalles por motivos de seguridad, los propietarios de la combi confirmaron que vienen siendo víctimas de extorsiones por parte de distintas organizaciones criminales.
La reserva con la que manejaron la información refleja el temor que existe entre transportistas que diariamente reciben amenazas para exigir pagos bajo la advertencia de sufrir atentados contra sus vehículos o ataques directos contra conductores y familiares.
El incendio destruyó totalmente la combi, generando pérdidas económicas para sus dueños y aumentando la preocupación entre quienes operan rutas de transporte entre Lima y el Callao.
Segundo atentado en menos de una semana
El ataque a la combi ocurrido en Bellavista no es un hecho aislado. Hace apenas cinco días se registró otro atentado contra otra unidad que cubría la misma ruta, cuyo autor fue captado por cámaras de seguridad.
En aquella oportunidad, los propietarios aseguraron que venían pagando el monto exigido por los delincuentes —S/ 23 diarios, según informaron entonces—, pese a lo cual la unidad fue atacada.
La reiteración de estos hechos ha incrementado la preocupación del gremio transportista, que reclama mayores acciones de inteligencia e intervención para frenar a las organizaciones criminales que operan en la provincia constitucional.
Policía inició las investigaciones
Tras el atentado, efectivos de la comisaría de Carmen de La Legua acudieron al lugar para acordonar la zona y facilitar el trabajo de los peritos de Criminalística, quienes realizaron la inspección correspondiente para determinar las características del explosivo empleado y recoger evidencias.
Posteriormente, el caso fue derivado al Departamento de Investigación Criminal (Depincri), que asumió las diligencias para identificar al responsable y establecer si el ataque guarda relación con otras extorsiones denunciadas por empresas de transporte.
Los investigadores revisarán además imágenes de cámaras de videovigilancia instaladas en los alrededores para reconstruir la ruta seguida por el autor del atentado antes y después de la explosión.
La violencia contra transportistas se expande
El atentado en Bellavista se suma a una serie de ataques registrados recientemente contra el sector transporte en Lima Metropolitana y el Callao.
Durante la última semana también se reportó un atentado contra unidades de la ruta B1, mientras que en Carabayllo un conductor resultó gravemente herido tras un ataque armado.
En ese mismo distrito fue asesinado Freddy Espinoza Tena, conductor de la empresa Translima, quien murió luego de ser baleado en el cruce de las avenidas Chimpu Ocllo y Túpac Amaru, en un hecho también vinculado a la ola de violencia que afecta al transporte urbano.
Estos casos reflejan el incremento de las acciones violentas atribuidas a bandas dedicadas a la extorsión, que buscan imponer cobros ilegales a empresas y conductores mediante amenazas, atentados con explosivos y ataques armados.
Un desafío para la seguridad ciudadana
La seguidilla de atentados contra unidades de transporte público mantiene en alerta a transportistas y autoridades, especialmente en corredores donde las denuncias por extorsión se han vuelto recurrentes.
Los gremios del sector vienen exigiendo una mayor presencia policial y estrategias de inteligencia para desarticular las organizaciones criminales responsables de estos ataques, que no solo afectan el patrimonio de las empresas, sino que también ponen en riesgo la vida de conductores, cobradores y pasajeros.
Mientras avanzan las investigaciones, el nuevo atentado ocurrido en Bellavista confirma que la inseguridad continúa siendo uno de los principales desafíos para el transporte urbano en el Callao, donde las extorsiones siguen golpeando a un sector que reclama medidas urgentes para frenar la violencia.