Tras seis días de incertidumbre, agentes de la Depincri Santa Anita localizaron a un adolescente de 15 años que había sido reportado como desaparecido desde la noche del 31 de diciembre de 2025. El hallazgo se produjo en una vivienda del distrito de El Agustino, donde también se encontraba otra menor de edad. La propietaria del inmueble, identificada como Eliana Victoria Barriga (50), de profesión docente, fue detenida de inmediato.
La intervención policial se activó luego de que la madre del menor formalizara la denuncia el pasado 5 de enero. Según el testimonio familiar, el adolescente salió de su casa a las 22:30 horas del último día del año para reunirse con amigos; sin embargo, perdió contacto directo con su entorno, limitándose a enviar mensajes de texto evasivos y con un lenguaje inusual a través de WhatsApp, lo que despertó sospechas de una posible suplantación.
El entorno de captación
La investigación preliminar apunta a que el interés del menor por la cultura otaku y el anime habría sido el nexo utilizado para su captación. Durante el registro del inmueble en El Agustino, los efectivos policiales hallaron una gran cantidad de artículos temáticos, incluyendo disfraces de cosplay, pelucas y maniquíes. Asimismo, llamó la atención de las autoridades el hallazgo de una figura de la Santa Muerte.
La geolocalización del teléfono móvil fue la herramienta determinante para que la Policía lograra ubicar la vivienda en menos de 24 horas tras la denuncia formal. Al momento del ingreso, los agentes constataron la presencia de los dos menores de 15 años.
Situación legal
Eliana Victoria Barriga es investigada actualmente por el presunto delito de captación de menores con fines de inducción a un delito. En sus declaraciones iniciales, la docente alegó que la otra adolescente presente es su familiar y que asumió que los padres del joven estaban informados sobre su paradero, argumentos que el Ministerio Público y la Policía Nacional evalúan con reserva.
El adolescente ya ha sido puesto a buen recaudo para las evaluaciones psicológicas y de ley correspondientes, mientras las autoridades buscan determinar si existen más personas implicadas en este caso que ha puesto en alerta a los padres de familia sobre los riesgos en entornos digitales y grupos de interés específicos.