Incendio consumió unidades de transporte en Oquendo
Al menos doce unidades de transporte público tipo cúster terminaron completamente calcinadas tras un incendio registrado durante la madrugada en un depósito ubicado en la zona de Oquendo, en el Callao. El siniestro fue reportado alrededor de las 3:00 a.m., lo que motivó la rápida intervención de varias compañías del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, que lograron controlar las llamas tras varias horas de trabajo.
El incendio no dejó víctimas mortales ni heridos, pero sí importantes pérdidas materiales, estimadas preliminarmente en más de 300 mil soles, afectando a transportistas independientes que utilizaban el recinto como cochera informal para sus unidades.
¿Extorsión o falla mecánica?
Desde un inicio, el caso fue vinculado a un posible nuevo atentado por extorsión, una modalidad delictiva que en los últimos meses ha golpeado con fuerza al sector transporte en Lima y Callao. Según testimonios recogidos en la zona, varios choferes aseguraron que pagan cupos a organizaciones criminales para poder operar con normalidad.
Además, se conoció que el propietario del depósito habría recibido amenazas previas, lo que reforzó la hipótesis de un ataque intencional. No obstante, las autoridades señalaron que no se descarta un cortocircuito como posible causa del incendio, versión que también es materia de investigación.
Investigación policial en marcha
Efectivos de la Policía Nacional del Perú llegaron al lugar tras la emergencia para asegurar la zona e iniciar las diligencias correspondientes. Peritos especializados realizaron las primeras evaluaciones técnicas con el objetivo de determinar el punto de origen del fuego y establecer si hubo el uso de material explosivo o acelerantes.
Las autoridades indicaron que las conclusiones oficiales dependerán de los informes periciales y del análisis de las cámaras de seguridad cercanas, así como de los testimonios de vecinos y trabajadores del sector.
Unidades operaban de manera informal
De acuerdo con la información preliminar, las cústers siniestradas utilizaban la marca y rutas de la empresa Translima, aunque operaban de manera independiente y fuera del patio formal de la compañía, ubicado en otra zona del Callao. Esta situación volvió a poner en debate la informalidad en el transporte público y los riesgos asociados a la falta de control en depósitos y cocheras no autorizadas.
Especialistas señalaron que este tipo de condiciones incrementa la vulnerabilidad de los transportistas frente a extorsiones, sabotajes y siniestros eléctricos, especialmente cuando no se cumplen los protocolos mínimos de seguridad.
Ola de ataques contra el transporte público
El incendio en Oquendo se sumó a una serie de incidentes graves registrados en los últimos meses en Lima y Callao, donde buses y cústers han sido incendiados tanto por atentados extorsivos como por fallas mecánicas. La reiteración de estos hechos ha generado preocupación entre gremios de transportistas y autoridades locales.
En varios de estos casos, los ataques han sido ejecutados como mensajes de advertencia por bandas criminales que buscan imponer el pago de cupos, afectando directamente a pequeños empresarios y conductores independientes.
Bomberos controlaron la emergencia
Los Bomberos lograron evitar que el fuego se propagara a inmuebles colindantes, pese a la intensidad de las llamas y la presencia de material inflamable en el interior del depósito. Tras extinguir el incendio, se procedió al enfriamiento de la zona y a la remoción de escombros para facilitar el trabajo de los peritos.
Las autoridades recomendaron a los transportistas formalizar sus operaciones y reportar amenazas, a fin de prevenir nuevos hechos de violencia y reducir el impacto del crimen organizado en el sector.