El proyecto de saneamiento ETAPA 2: Cachimayo, en Cusco, registra un retraso superior a los 300 días en el sector Casuarinas, uno de los frentes más importantes de la obra y que representa cerca del 36% del contrato total.
Esta situación ha generado inquietud porque el proyecto busca mejorar el acceso a servicios de agua y saneamiento para más de 200 mil personas en la región.
Cómo se produjo la paralización
Según información técnica del proyecto, la paralización se habría originado tras la decisión de reubicar los tanques de tormenta, lo que obligó a realizar nuevos estudios y ajustes al diseño original.
Este proceso implicó la suspensión de trabajos en el sector Casuarinas durante varios meses. Posteriormente, la decisión fue revertida y se volvió al diseño inicial, lo que prolongó el retraso.
Efectos en el avance del proyecto
El cambio de decisiones técnicas y la paralización del frente principal han afectado el cronograma de ejecución de la obra.
Este tipo de modificaciones suele generar impactos en los plazos y la planificación, especialmente cuando implican rediseños y revisiones técnicas en campo.
Como resultado, el proyecto presenta un avance desigual entre sus distintos frentes de trabajo.
PNSU y supervisión en revisión
El Programa Nacional de Saneamiento Urbano (PNSU) y la supervisión del proyecto han sido mencionados en relación con las decisiones técnicas adoptadas durante la ejecución de la obra.
De acuerdo con reportes vinculados al caso, algunas modificaciones no habrían sido comunicadas de manera oportuna al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entidad que financia parte del proyecto.
También se han generado observaciones sobre el reconocimiento de ampliaciones de plazo y costos derivados de la paralización.
Riesgos para la continuidad
El retraso de la obra Cachimayo Cusco podría generar riesgos en la continuidad del proyecto si el avance físico no se ajusta al cronograma contractual.
En este tipo de obras, los retrasos prolongados pueden derivar en evaluaciones técnicas y administrativas sobre la ejecución del contrato.
Por ahora, la obra continúa parcialmente activa, pero con un frente clave detenido.
Observaciones técnicas
Desde el sector ingeniería se ha señalado que los cambios de diseño seguidos de su reversión reflejan problemas de planificación y coordinación.
El Vice Decano del Colegio de Ingenieros del Cusco, José Cabezas Mancilla, advirtió que estas decisiones pueden afectar la ejecución y generar retrasos adicionales si no se gestionan adecuadamente.
Seguimiento del BID
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realiza seguimiento al proyecto como parte de su rol como entidad financiadora.
En sus revisiones se habría señalado la importancia de informar cualquier cambio técnico que impacte en el cronograma de ejecución.
Posteriormente, se habría comunicado la decisión de mantener el diseño original para evitar mayores retrasos.
Importancia para Cusco
El proyecto Cachimayo es clave para mejorar el sistema de saneamiento en Cusco y reducir brechas de acceso a servicios básicos.
Sin embargo, el retraso acumulado ha generado preocupación sobre su gestión y la necesidad de mejorar la coordinación entre las entidades responsables. Mientras tanto, la población continúa a la espera de la culminación de la obra.