Un reciente operativo de control realizado por la Contraloría General de la República ha revelado un panorama crítico en los servicios de emergencia de 16 hospitales del Ministerio de Salud (Minsa) en Lima. El informe detalla que los usuarios enfrentan tiempos de espera que superan las doce horas, falta de personal médico especializado y equipos biomédicos inoperativos, factores que impiden una atención digna y oportuna.
Tras dos meses de haber emitido las primeras alertas, la entidad fiscalizadora constató que 12 de las situaciones adversas identificadas no han sido subsanadas por las autoridades correspondientes. Esta inacción afecta directamente a la cobertura de salud en distritos como Cercado de Lima, San Juan de Lurigancho, Villa El Salvador y Comas, entre otros.
Emergencias en pasadizos: El caso de Villa El Salvador
Durante las inspecciones, se verificó que en nosocomios como el Arzobispo Loayza y el Hospital de San Juan de Lurigancho los pacientes reciben cuidados médicos en los pasillos por falta de camas. El escenario más alarmante se registró en el Hospital de Emergencias Villa El Salvador, donde se halló a 53 pacientes —incluyendo niños y adultos mayores— ubicados en corredores cuyas paredes estaban improvisadas con numeraciones.
En este hospital, los ciudadanos permanecen en sillas de ruedas o camillas sin acceso a timbres de emergencia o dispositivos de llamada para enfermería. La falta de infraestructura adecuada impide que el personal de salud pueda reaccionar a tiempo si el estado de un paciente se agrava súbitamente durante la espera en estas áreas comunes.
Demoras críticas y desabastecimiento de medicamentos
La Contraloría señaló que en el 75% de los hospitales supervisados los pacientes exceden las 12 horas en la Sala de Observación, un espacio diseñado para una estancia transitoria. Esta problemática es especialmente grave en el Hospital Lima Este – Vitarte, donde el 94% de los usuarios supera este límite de tiempo, seguido por el Hermilio Valdizán con un 90%.
A la crisis de infraestructura se suma un profundo desabastecimiento. En 15 de los 16 centros de salud se reportó stock cero de 641 productos farmacéuticos y dispositivos médicos esenciales. El Hospital Arzobispo Loayza encabeza la lista de carencias con 336 productos faltantes, seguido por el Hospital Santa Rosa con 71. Además, se detectó que las farmacias de emergencia cuentan con suministros críticos para menos de un mes de consumo, lo que pone en riesgo la continuidad de los tratamientos de urgencia.