La Comisión de Vivienda y Construcción del Congreso estableció plazos concretos y una hoja de ruta para enfrentar la emergencia generada por las lluvias intensas que afectan a diversas regiones del país, con énfasis en el norte. La medida fue adoptada durante una sesión extraordinaria descentralizada realizada en Lambayeque, con participación de autoridades nacionales, regionales y locales, a fin de evaluar el impacto en vivienda, infraestructura y servicios de saneamiento.
La sesión fue presidida por la congresista Mary Acuña, quien subrayó la urgencia de pasar del diagnóstico a la ejecución efectiva. Según indicó, el objetivo central es reducir riesgos y proteger a las familias mediante acciones de respuesta inmediata y medidas preventivas sostenibles, articuladas entre los distintos niveles de gobierno.
Hoja de ruta con metas y seguimiento
Durante la reunión se acordó implementar una hoja de ruta con compromisos verificables, plazos definidos y mecanismos de seguimiento permanente. Esta estrategia busca acelerar proyectos clave en zonas vulnerables y evitar que las lluvias vuelvan a generar colapsos en servicios básicos y daños estructurales, como ha ocurrido en eventos climáticos recientes.
Acuña enfatizó que es indispensable garantizar presupuesto oportuno, ejecución eficiente y asistencia técnica permanente a los alcaldes, especialmente en intervenciones vinculadas al drenaje pluvial, las defensas ribereñas, el reforzamiento estructural de viviendas, el saneamiento y la continuidad de los servicios de agua potable y alcantarillado.
Problemas críticos expuestos por autoridades locales
En la sesión, realizada en la sede del Gobierno Regional de Lambayeque, el gobernador regional y los alcaldes de Ferreñafe, Leonardo Ortiz, La Victoria, Pítipo, Pueblo Nuevo, San José, Mórrope, Jayanca, Ílimo, Tumán y Oyotún, además de representantes de Chiclayo y Pimentel, expusieron los principales problemas que enfrentan sus jurisdicciones.
Entre las dificultades señaladas destacaron la falta de avances en el drenaje pluvial de Chiclayo, el colapso de los sistemas de saneamiento, problemas en el abastecimiento de agua potable y la precariedad de las defensas ribereñas, factores que incrementan el riesgo ante lluvias intensas y desbordes de ríos.
Participación de entidades del Ejecutivo
La sesión contó con la participación del Viceministro de Vivienda y Urbanismo, así como de los titulares de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (SUNASS) y del Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS). También asistieron representantes del Programa Nacional de Saneamiento Urbano (PNSU) y del Programa Nacional de Saneamiento Rural (PNSR), responsables de ejecutar proyectos clave en zonas urbanas y rurales.
Asimismo, participaron delegados del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED), del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) y de la Presidencia del Consejo de Ministros, quienes expusieron las acciones de coordinación interinstitucional frente a la emergencia climática.
Prevención y soluciones sostenibles
Los congresistas coincidieron en que la respuesta del Estado no debe limitarse a acciones reactivas, sino avanzar hacia soluciones estructurales y sostenibles, capaces de reducir la vulnerabilidad de las ciudades ante eventos climáticos recurrentes como el fenómeno de El Niño y las lluvias estacionales.
En ese sentido, la Comisión de Vivienda acordó mantener el seguimiento político y técnico de los compromisos asumidos, con el fin de asegurar que las obras priorizadas se ejecuten dentro de los plazos establecidos y con estándares adecuados de calidad. El enfoque, remarcaron, es prevenir nuevas emergencias, proteger la infraestructura pública y salvaguardar la seguridad de miles de familias expuestas a inundaciones y colapsos de servicios.