Una nueva tragedia enluta al turismo peruano. Una avioneta que realizaba un vuelo turístico sobre las Líneas de Nasca se estrelló este sábado en la provincia de Nasca, región Ica, dejando un saldo de 13 personas fallecidas, entre ellas turistas extranjeros y los integrantes de la tripulación.
El accidente ocurrió en el sector de Pueblo Viejo, donde equipos de la Policía Nacional, bomberos y personal de emergencia llegaron para recuperar los cuerpos y asegurar la zona. Hasta el cierre de esta edición no se habían reportado sobrevivientes.
La aeronave cubría una de las rutas habituales de observación de los célebres geoglifos, uno de los principales atractivos turísticos del país y Patrimonio Mundial de la Unesco. Las circunstancias que provocaron la caída aún no han sido esclarecidas.
La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) inició las investigaciones para determinar las causas del siniestro. Entre las hipótesis que deberán evaluarse figuran una posible falla mecánica, un error operativo o factores meteorológicos.
Pronunciamiento de las autoridades de Nasca
La Municipalidad Distrital de Vista Alegre, en la provincia de Nasca, precisó que la avioneta siniestrada despegó del aeropuerto de Pisco para realizar un sobrevuelo turístico sobre las Líneas de Nasca, descartando las versiones que señalaban que el vuelo había partido del Aeropuerto María Reiche Neuman.
A través de un comunicado, la comuna indicó que la aclaración busca evitar la difusión de información inexacta. “La aeronave despegó desde el Aeropuerto de Pisco con destino a realizar un vuelo turístico sobre las Líneas de Nasca, no habiendo partido del Aeropuerto María Reiche Neuman de Nasca”, señaló.
Asimismo, informó que, según los datos preliminares proporcionados por las autoridades, la aeronave sufrió una emergencia durante el vuelo. No obstante, remarcó que las causas del accidente aún son materia de investigación por parte de las autoridades competentes.

Las autoridades expresaron sus condolencias a los familiares de las víctimas y señalaron que brindarán información oficial conforme avance la investigación. Mientras tanto, la zona del accidente permanece acordonada para facilitar el trabajo de los peritos y las labores de recuperación.
El accidente vuelve a poner bajo escrutinio las condiciones de seguridad de los vuelos turísticos en Nasca, una actividad que moviliza miles de visitantes cada año y que, pese a los mayores controles implementados tras accidentes ocurridos en décadas anteriores, continúa enfrentando desafíos en materia de supervisión y prevención.