Con el inicio de la temporada de verano y el sostenido aumento de las temperaturas en las zonas urbanas, la salud de las mascotas entra en una etapa de especial vulnerabilidad. Especialistas advierten que el calor extremo no es solo una molestia para los animales, sino un serio factor de riesgo capaz de provocar deshidratación severa, quemaduras en la piel y el temido golpe de calor.
Médicos veterinarios, especialistas en dermatología y medicina felina, alertan que señales como el jadeo excesivo, el colapso o el enrojecimiento intenso de la lengua no deben ser ignoradas por los tutores. Estos síntomas pueden agravarse rápidamente y derivar en consecuencias fatales si no se actúa de manera oportuna.
Riesgos cutáneos y parásitos en ascenso
El contacto directo con el asfalto caliente es una de las principales causas de emergencias en esta época. Las almohadillas de los perros pueden sufrir quemaduras graves en trayectos cortos si se pasean en horas de alta radiación. Asimismo, las mascotas de piel clara o pelaje corto son vulnerables a neoplasias cutáneas (cáncer de piel) por la exposición solar en zonas sensibles como el hocico y las orejas.
Además del factor térmico, el verano facilita la proliferación de ectoparásitos. “El calor incrementa la presencia de pulgas, garrapatas y mosquitos, vectores de enfermedades como la ehrlichiosis“, explica Padilla, subrayando la importancia de mantener al día las desparasitaciones externas.
Protocolo de prevención en el hogar
Para mitigar estos riesgos, la especialista recomienda una serie de ajustes inmediatos en la rutina diaria de los animales de compañía:
- Hidratación estratégica: Disponer de múltiples platos con agua fresca y renovarla constantemente.
- Paseos seguros: Salir únicamente temprano por la mañana o al caer la tarde, evitando el rango de mayor radiación (10:00 a.m. a 4:00 p.m.).
- Alimentación vigilada: No dejar comida expuesta, ya que las altas temperaturas aceleran su descomposición y pueden causar infecciones estomacales.
- Ventilación en traslados: Está terminantemente prohibido dejar a las mascotas dentro de vehículos cerrados, incluso por lapsos breves, debido al efecto invernadero que dispara la temperatura interna.
Razas en riesgo
Los perros que más sufren en estos tiempos son los de razas braquicéfalas –bulldog, shar pei, american bully, entre otras ̶- cuya característica es que por ser ñatos tienen el paladar y los orificios nasales muy estrechos. Esto hace que no se oxigenen bien y con el calor les puede aumentar la frecuencia cardíaca lo cual podría derivar en un paro cardíaco.
Si quiere pasar un verano tranquilo y disfrutar de la tierna compañía de su querida mascota, perro o gato, le recomendamos no sacarlos a pasear entre las 10 a.m. y 4 p.m. ni llevarlos en el auto si el trayecto durará más de una hora. Asegúrense también que estén bajo sombra, en un ambiente ventilado y que no les falte agua.
Detección temprana
La prevención se basa en la observación. El decaimiento inusual, los vómitos o la falta de apetito son indicadores de que la mascota está sufriendo por el clima. Ante cualquier cambio de comportamiento, se insta a los propietarios a acudir de inmediato a un centro veterinario para estabilizar al animal y evitar secuelas permanentes.