Un estudiante piurano entregó una bolsa del emblemático snack norteño al Santo Padre Papa León XIV en la Plaza de San Pedro. El gesto recordó el pasado misionero del Pontífice en Chulucanas durante la década de los 80.
En un encuentro que unió la fe con la tradición gastronómica peruana, el Papa León XIV recibió una bolsa de chifles de Piura durante la audiencia general del Miércoles Santo, celebrada el pasado 1 de abril en la Ciudad del Vaticano. El obsequio fue entregado por Elvis Vílchez, un joven universitario que viajó a Italia para participar en el encuentro internacional UNIV 2026.
Papa León XIV recuerda su vivencia en Piura
Para el Papa León XIV, el producto no resultó desconocido. En los años 80, su primer destino como misionero en el Perú fue precisamente la ciudad de Chulucanas, en Piura. Esta conexión histórica facilitó la interacción, ya que el Pontífice reconoció de inmediato el popular snack de plátano verde frito al acercarse al grupo de estudiantes.
Al recibir el presente, el Santo Padre bromeó inicialmente con los jóvenes: “Chifles de Piura, gracias, pero es para ustedes”, comentó entre risas.
Ante la insistencia del estudiante, quien reafirmó que era un regalo personal para él, el Papa aceptó el detalle y lo entregó a su secretario, el sacerdote peruano Edgar Rimaycuna, para su custodia.
Evento habría reunido a estudiantes catequistas
El momento se produjo en el marco de la UNIV International University Conference 2026, un evento que reúne a miles de estudiantes de todo el mundo en Roma durante la Semana Santa. Mientras el Papa reflexionaba en su catequesis sobre el papel de los laicos en la Iglesia, el gesto de Vílchez logró poner el toque peruano en uno de los escenarios más significativos del catolicismo.
Los chifles piuranos, conocidos por ser el acompañamiento indispensable del cebiche y otros platos norteños, cruzaron el Atlántico para convertirse en un recordatorio de la calidez peruana en el corazón de la Santa Sede.