En un procedimiento que capturó la atención del mundo entero, el exmandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron este lunes ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY). Tras la audiencia, el juez federal Alvin Hellerstein fijó para el próximo 17 de marzo la segunda comparecencia de la pareja, marcando el inicio formal de uno de los juicios más trascendentales en la historia de la justicia estadounidense.
La pareja, que fue extraída de Caracas el pasado sábado en una operación militar de Estados Unidos, llegó a la corte de Manhattan bajo estrictas medidas de seguridad para responder por cargos que datan de una acusación presentada originalmente en 2020.
Declaración de inocencia y nuevos cargos
Durante la sesión, que tuvo una duración menor a una hora, Maduro y Flores se declararon “no culpables” de los delitos imputados, que incluyen:
- Conspiración por narcoterrorismo.
- Importación de cocaína a los Estados Unidos.
- Posesión de artefactos destructivos (armas de guerra).
Una de las novedades del caso es la inclusión formal de Cilia Flores en el expediente. Según la fiscalía, Flores no solo era la acompañante del mandatario, sino que habría tenido un rol activo en la logística y coordinación de reuniones de la red criminal que, según EE. UU., operaba bajo el amparo del Estado venezolano.
El peso del Distrito Sur de Nueva York
El proceso se lleva a cabo en el SDNY, tribunal conocido por su vasta experiencia en casos de terrorismo internacional y narcotráfico de alto perfil. La jurisdicción de Manhattan ha sido el escenario de juicios contra figuras claves del narcotráfico regional y ahora asume la responsabilidad de procesar al exlíder chavista.
La audiencia del 17 de marzo servirá para que la fiscalía y la defensa presenten el cronograma de intercambio de pruebas (descubrimiento). Mientras tanto, ambos permanecerán bajo custodia federal sin derecho a fianza, dada la alta probabilidad de fuga y la gravedad de las acusaciones que podrían conllevar penas de cadena perpetua.